Los compinches de Trump

Los compinches de Trump
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, sostuvo ayer un encuentro con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. Es el primer mandatario latinoamericano que se reúne con el magnate Foto Afp.

Alejémonos para  tener una visión más amplia de lo que ahorita ocurre en Washington. Las personas que ya poseen una porción absolutamente obscena de la riqueza del planeta, cuya parte crece año tras año –según el último conteo, ocho hombres son dueños de la mitad del mundo–, están empeñados en obtener más. Las figuras centrales en el gabinete de Donald Trump no sólo son ultrarricos, también obtuvieron su dinero causando daño a los más vulnerables del planeta y al planeta mismo, a sabiendas de que lo hacían. Parece que ese es un requisito para trabajar ahí.Está el banquero-chatarra Steve Mnuchin, el elegido de Trump para ser secretario del Tesoro, cuya máquina de ejecuciones hipotecarias sin ley echó de sus hogares a decenas de miles de personas.

Y pasando de hipotecas chatarra a alimentos chatarra llegamos a quien Trump eligió para ser secretario del Trabajo, Andrew Puzder. Como ejecutivo en jefe de su imperio de comida chatarra, no le era suficiente pagar a los trabajadores un salario abusivo, con el cual no podían vivir. Varias demandas también acusan a su compañía de robarles salarios a sus trabajadores, al dejar de pagarles por su trabajo y horas extra.

(N de la T: Después de la publicación original de este artículo, Puzder se retiró porque no reunía los votos suficientes en el Senado para ser ratificado como secretario del Trabajo.)

Y pasando de la comida chatarra a la ciencia chatarra, ahí está la elección de Trump para secretario de Estado, Rex Tillerson. Como ejecutivo en jefe de Exxon, su compañía financió y expandió la ciencia chatarra y cabildeó ferozmente, tras bambalinas, contra acciones internacionales para combatir el cambio climático. En parte debido a estos esfuerzos el mundo perdió décadas, durante las cuales deberíamos de haber estado dejando nuestro hábito de consumo de combustibles fósiles; en vez, aceleramos enormemente la crisis climática. Debido a estas decisiones, innumerables personas en este planeta ya están perdiendo sus hogares, por las tormentas y los crecientes niveles del mar; ya hay quienes mueren a causa de las olas de calor y las sequías, y millones verán desaparecer sus tierras debajo de las olas. Como siempre, los más pobres, mayoritariamente negros y morenos, son los primeros y más afectados.

Hogares robados. Sueldos robados. Culturas y países robados. Todo inmoral. Todo con altas ganancias.

Pero la reacción popular era cada vez mayor. Y por eso esta pandilla de ejecutivos en jefe –y los sectores de los cuales provienen– estaban justificadamente preocupados de que la fiesta llegaba a su fin. Estaban asustados. Banqueros como Mnuchin recuerdan el colapso financiero de 2008 y las discusiones acerca de la nacionalización de la banca. Presenciaron el levantamiento del movimiento Ocupa y luego la resonancia del mensaje antibanquero de Bernie Sanders durante su campaña.

Jefes del sector servicios, como Andrew Puzder, están espantados con el creciente poder de la Lucha por 15 dólares (N de la T: movimiento por el pago de 15 dólares la hora), la cual ha ido obteniendo victorias en ciudades y estados en todo el país. Y si Bernie hubiera ganado en la sorprendentemente cerrada primaria, la campaña podría haber tenido un defensor en la Casa Blanca. Imagine qué tan aterrador es eso para un sector que depende de la explotación laboral para mantener los precios bajos y las ganancias altas.

Y nadie tiene más motivos para temer el ascenso de los movimientos sociales que Tillerson. Debido al creciente poder del movimiento global contra el cambio climático, Exxon está bajo fuego en todos los frentes. Los oleoductos que transportan su petróleo son bloqueados no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Las campañas de desinversión se esparcen como fuego, provocando incertidumbre en los mercados. Y en este último año la Comisión de Bolsa y Valores y varios fiscales generales estatales investigaron engaños cometidos por Exxon. Que no quede duda: las acciones contra el cambio climático representan una amenaza existencial para Exxon. Las metas de temperatura en el acuerdo climático de París son incompatibles con quemar el carbono que compañías como Exxon tienen en sus reservas, y que es fuente de su valor en el mercado. Por eso los accionistas de Exxon plantean preguntas cada vez más duras acerca de si están a punto de quedarse con un montón de acciones inútiles.

Este es el telón de fondo del ascenso de Trump al poder: nuestros movimientos comenzaban a ganar. No estoy diciendo que eran suficientemente fuertes. No lo eran. No estoy diciendo que estaban suficientemente unidos. No lo estaban. Pero definitivamente algo estaba cambiando. Y en vez de arriesgarse a la posibilidad de un mayor progreso, esta pandilla de portavoces de los combustibles fósiles, comerciantes de comida chatarra y prestamistas depredadores se unieron para asumir el control del gobierno y proteger su mal habida riqueza.

Seamos claros: esta no es una transición pacífica del poder. Es una toma empresarial del poder. Los intereses que desde hace mucho le han pagado a ambos partidos para que acaten sus órdenes, se cansaron de jugar el juego. Al parecer, todas esas cenas con políticos, todo ese adular y esos chantajes legales insultaban su sensación de ser poseedores de un derecho divino.

Así que ahora quitaron al intermediario e hicieron lo que todo mandamás hace cuando quiere que algo se realice bien: lo lleva a cabo él mismo. Exxon para la Secretaría de Estado. Hardee’s para la Secretaría del Trabajo. General Dynamics para la Secretaría de la Defensa. Y los tipos de Goldman básicamente para el resto. Tras décadas de privatizar a cachos el Estado decidieron ir por el gobierno. La última frontera final del neoliberalismo. Por eso Trump y sus nominados se ríen de las débiles objeciones a los conflictos de interés: todo es un conflicto de interés, ese es el punto.

¿Qué hacemos al respecto? Primero, siempre recordemos sus debilidades, hasta cuando ponen en práctica su crudo poder. La razón por la cual cayó su máscara, y ahora presenciamos un mandato empresarial sin disfraces, no es porque las empresas se sintieron todopoderosas; es porque les entró pánico.

Es más, la mayoría de los estadunidenses no votó por Trump. Cuarenta por ciento se quedó en sus hogares, y entre quienes votaron una clara mayoría lo hizo por Hillary Clinton. Él ganó dentro de un sistema muy amañado. Aún dentro de este sistema, él no ganó. Clinton y el establishment del Partido Demócrata perdieron. Trump no ganó con abrumador entusiasmo y grandes cifras. Ganó porque Hillary tenía números reducidos y falta de entusiasmo. El establishment del Partido Demócrata no creyó que fuera importante hacer campaña ofreciendo mejoras tangibles para las vidas de las personas. Prácticamente no tenían nada que ofrecer a la gente cuya vida ha sido diezmada por los ataques neoliberales. Pensaron que podían hacer campaña sólo con el miedo a Trump, y no funcionó.

Estas son las buenas noticias: Todo esto hace que Trump sea increíblemente vulnerable. Este es el tipo que llegó al poder diciendo la más atrevida y descarada mentira, vendiéndose como defensor del hombre trabajador, que finalmente iba a enfrentarse al poder e influencia empresariales en Washington. Una parte de su base ya tiene el remordimiento del comprador, y cada vez van a ser más.

¿Algo más a nuestro favor? Esta administración va contra todos a la vez. Hay reportes de un presupuesto de choque y temor: será recortado en 10 billones de dólares a lo largo de 10 años, reducirán todo, desde programas contra la violencia de género, para las artes, apoyos a la energía renovable, a la colaboración comunitaria en la seguridad. Queda claro que esta estrategia de guerra relámpago nos abrumará. Pero podrían terminar sorprendidos: podría unirnos bajo una causa común. Y si la escala de las marchas de las mujeres es un indicador, fue un buen comienzo.

Construir coaliciones robustas en tiempos de una política aislada es un trabajo duro. Hay dolorosas historias que deben ser enfrentadas antes de poder progresar. Además, buscar fondos y el activismo de celebridades suelen confrontar a la gente y los movimientos en vez de promover la colaboración. Sin embargo, las dificultades no pueden ceder el paso a la desesperanza. Cito un dicho popular de la izquierda francesa: Los tiempos exigen optimismo; guardemos el pesimismo para mejores tiempos. (“L’heure est à l’optimisme, laissons le pessimisme pour des temps meilleurs.”)

Personalmente, no puedo armarme de optimismo. Pero en este momento, cuando todo está en riesgo, podemos y debemos localizar nuestra más firme determinación.

Naomi Klein es la autora de Esto lo cambia todo. @NaomiaKlein

Este artículo se publicó en The Nation.

Traducción: Tania Molina Ramírez

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/02/25/mundo/022a1mun#texto

La conexión Odebrecht

El fantasma de la trasnacional brasileña recorre América Latina
La conexión Odebrecht
Brecha
El símbolo fue una rata con una banda presidencial cruzándole el pecho. El bicho (un muñeco gigante) saltaba mientras la gente lo golpeaba. “A la cárcel los presidentes corruptos”, gritaban los manifestantes reunidos en Lima el sábado 18. Eran miles y miles, convocados por organizaciones de izquierda, movimientos sociales, sindicatos, grupos estudiantiles. El motivo de la Marcha Anticorrupción, que recorrió el centro de la capital peruana y culminó en el Palacio de Justicia, fue el “megaescándalo Odebrecht”. Perú es –después de Brasil, de donde todo partió, además de Venezuela y Dominicana– uno de los países latinoamericanos donde más lejos llegó la constructora brasileña en el pago de sobornos a dirigentes políticos de distinto pelo con el fin de obtener contratos de obra pública. Y el país en que el escándalo ha tenido más consecuencias políticas.No se sabe con exactitud cuántas decenas de millones de dólares destinó a ese fin la translatina brasileña en el país andino, pero sí se sabe que bajo la administración de Alejandro Toledo fueron al menos 20. Y también pagó sus buenos sobornos durante el gobierno de Ollanta Humala, y tal vez en el de Alan García. La Fiscalía General de Perú emitió una orden internacional de detención contra Toledo. Se supone que está en San Francisco, Estados Unidos, donde tiene residencia. El actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski, que era ministro de Economía y presidía el Consejo de Ministros cuando Toledo gobernaba, dijo que nada sabía de los sobornos, pero en la marcha del sábado pasado la rata era golpeada por manifestantes que coreaban su nombre entre los de otros políticos corruptos a los que había que mandar a la cárcel. Manifestantes interrogados por la prensa peruana recordaron que el Consejo de Ministros presidido por el actual jefe de Estado fue el que aprobó conceder a Odebrecht la construcción de una carretera a pesar de la opinión contraria de los organismos estatales de contralor.

En la manifestación, uno de los ex presidentes más aludidos era Alan García. El ex dirigente del Apra regresó a Perú la semana pasada para declarar como testigo en el proceso Odebrecht. Uno de sus viceministros está acusado de recibir sobornos de la compañía brasileña para la construcción de una línea del metro capitalino, y se investiga la concesión de un gasoducto a la misma empresa, una obra iniciada durante su gestión y culminada bajo la de Ollanta Humala. También García dice que él nada tuvo que ver, pero la fiscalía no le cree. Humala es otro que niega tener algo que ver con las coimas que pagó Odebrecht por el gasoducto (declaró un día después que García), pero su esposa, Nadine Heredia, es investigada por la fiscalía por ese caso y hay indicios de que Odebrecht entregó 3 millones de dólares a la campaña de este ex presidente que comenzó coqueteando con la izquierda y terminó su gestión gobernando con y para los empresarios.

El viernes 17 la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria decidió embargar en unos 80 millones de dólares a Odebrecht y a otras siete empresas brasileñas (entre ellas las constructoras Camargo Corrêa y Oas). Se les congelaron las cuentas bancarias, sus bienes inmuebles y vehículos.

***

Además de Perú, figuran en la conexión Odebrecht Antigua y Barbuda, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Portugal, República Dominicana y Venezuela. Y por supuesto Brasil, donde el escándalo comenzó a ser destapado en 2014 con la Operación Lava Jato, que puso al descubierto una gigantesca trama de lavado de dinero en la que aparecen implicadas la estatal Petrobras y las principales empresas contratistas de obras del país, entre ellas Odebrecht.

Delegados de las fiscalías de los 15 países involucrados se reu-nieron la semana pasada a puertas cerradas en Brasilia para “poner a punto una investigación regional sobre el caso”. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Odebrecht habría pagado en esos 15 países al menos 788 millones de dólares en sobornos entre 2002 y 2016. En diciembre pasado la fiscalía estadounidense le abrió una investigación a la brasileña en aplicación del Acta de Prácticas Corruptas en el Extranjero, que permite sancionar a empresas que operan en el país y hayan cometido delitos fuera de fronteras. Odebrecht admitió los hechos y fue condenada a desembolsar 3.500 millones de dólares en Estados Unidos.

El sistema de delaciones premiadas instaurado por la justicia brasileña, por el cual quienes colaboran en el esclarecimiento de delitos de este tipo ven reducidas sus penas, hizo que 77 ejecutivos de Odebrecht (comenzando por su ex presidente y propietario, Marcelo Odebrecht, condenado en principio a 19 años de prisión) –y de otras empresas– hablaran a troche y moche. En Brasil fueron salpicados políticos y gobernantes de casi todos los partidos, sobre todo del Partido Progresista, pero también del PT, el Psdb y del Pmdb.

En Colombia aparecen manchados tanto el actual presidente, Juan Manuel Santos, como el anterior, el ultraderechista Álvaro Uribe. Odebrecht habría contribuido con un millón de dólares a la campaña del primero, y un viceministro de Uribe está preso acusado de haber recibido coimas de la constructora brasileña. Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático (de Uribe) en las últimas presidenciales, también habría sido mencionado por Marcelo Odebrecht entre los políticos de rango alto e intermedio que recibieron dinero de su empresa a cambio de favores.

En Panamá el gobierno presentó el lunes 20 una querella criminal contra la firma para recuperar el dinero que ésta pagó en sobornos, que habría totalizado unos 59 millones de dólares en el período 2009-2014, coincidente con la presidencia de Ricardo Martinelli. La justicia suiza congeló las cuentas (22 millones de dólares) de dos de los hijos del ex presidente. También se investiga a un hermano de Martinelli, a un ex ministro, y a casi una veintena de políticos, funcionarios y empresarios. Odebrecht es la principal constructora establecida en Panamá (se hizo cargo de una línea del metro, de la autopista Ciudad de Panamá-Colón, de la remodelación urbanística de Colón, de un paseo marítimo). En enero hubo en el país una gigantesca marcha anticorrupción que algunos analistas llamaron “marcha anti Odebrecht”. Los manifestantes pidieron que se expulse a la empresa brasileña, y que se investigue también al actual gobierno del empresario Juan Carlos Varela. Varela fue vice de Martinelli durante todo su período de gestión y su canciller hasta 2011, cuando rompieron relaciones.

En Guatemala los sobornos pagados por Odebrecht entre 2012 y 2015 llegarían a 18 millones de dólares. La red de corrupción está siendo investigada por la fiscalía y la Comisión Internacional contra la Corrupción, dependiente de las Naciones Unidas.

En República Dominicana, a fines de enero más de 20 organizaciones sociales organizaron una marcha que reunió a decenas de miles de personas. Los manifestantes pedían “el fin de la impunidad en el caso Odebrecht” y estaban vestidos de verde, un color que no identifica a ningún partido político nacional. La empresa brasileña admitió haber repartido unos 92 millones de dólares en coimas a funcionarios dominicanos de distinto rango entre 2000 y 2012, y se comprometió a pagar al fisco unos 182 millones. Pero los partidos de oposición piden que sean encarcelados sus representantes y los gobernantes y políticos que recibieron las coimas.

Venezuela compite con Dominicana por el segundo puesto en montos de sobornos pagados por Odebrecht: entre 90 y 98 millones de dólares por 32 obras que costaron unos 11.000 millones de dólares, según la Ong Transparencia Venezuela. La primera orden de detención en el país se emitió a fines de enero, contra una persona no identificada. Un fiscal venezolano podría interrogar a Marcelo Odebrecht en la cárcel, si la justicia brasileña lo acepta.

En Ecuador, los sobornos pagados habrían alcanzado alrededor de 33 millones de dólares. Un ex ministro de Rafael Correa cayó por este asunto, y los analistas coinciden en que el caso Odebrecht, y los de corrupción en general, jugaron un papel no desdeñable en la elección del domingo pasado.

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Según el fiscal del área internacional de la Operación Lava Jato, Vladimir Aras, las investigaciones van a durar “uno o dos años más”. “Si contamos con la independencia y la autonomía de los ministerios públicos de la región es posible esperar que revelen otros esquemas corruptos paralelos a aquellos actos ilícitos que habrían sido practicados por empresas brasileñas, sobre todo constructoras, en otros países”, dijo Aras el lunes 20 a la agencia Afp. El fiscal admitió que políticos y gobernantes intentarán protegerse, como ya se vio en el propio Brasil, donde el Congreso aprobó una ley de autoamnistía antes de que los “delatores premiados” de Odebrecht se sentaran a hablar. “En otros países es posible que haya reac-ciones semejantes, y sabemos que en Angola ya se aprobó una legislación que en cierto modo amnistía conductas ilícitas que fueron practicadas”, apuntó.

http://brecha.com.uy/


Los ricos contra Trump y Coca-Cola contra el Pato Donald

Los ricos contra Trump y Coca-Cola contra el Pato Donald

Jon E. Illescas

El Viejo Topo

La élite del capital en mediática disputa

Al parecer, nadie que merezca el respeto de los respetables apoya a Trump. O eso dicen. Incluso es conocido que antes de su victoria electoral, el mismísimo George W. Bush., otrora paradigma del conservadurismo global, se posicionó contra el sufrido oligarca.1 También durante la campaña, el pobre multimillonario padeció el acoso de la mayoría de los medios masivos.2 Incluso una vez electo presidente, el septuagenario y mediático líder de la nueva derecha “nacionalista-internacional” encontró una inesperada y “temible” adversaria: Madonna, que auguró a la plebe que la adora una revolución “del amor” (es decir, sin expropiaciones).3 Por si fuera poco tener de enemiga a la menos virgen de todas las célebres damiselas de la siempre inmaculada industria del pop, ahora a Trump le ha surgido un nuevo problema con mediáticas curvas: Katy Perry. Así es, porque la también cantante, poseedora de la cuenta con más seguidores de Twitter, no deja de ensañarse con el Tío Gilito de la política mundial.4

Poco importa que la señorita Perry grabara un videoclip propagandístico para el Pentágono con el asesoramiento de los Marines para nutrir de mujeres sus filas o que hiciera diversos conciertos para ayudar a su ejército en sus imperialistas aventuras allende los mares.5 Ahora Perry está “concienciadísima” de querer proteger a los más débiles.6 La multimillonaria estrella del pop ha sido una convencida demócrata de toda la vida, es decir, desde que Obama ganó el Nobel de la Paz y prometió sin cumplir cerrar Guantánamo para siempre. Barak, por su parte, siendo presidente, animaba a los jóvenes a ir a los conciertos de su archiconocida amiga.7

Pero hasta con el primer presidente mulato en retirada de La Casa Blanca, Perry siguió fiel a los candidatos demócratas y no le guardó ningún rencor a Hillary Clinton, su otrora adversaria, a la que apoyó decididamente desde el inicio de su segunda intentona presidencial. Tanto cuando se enfrentó al izquierdista Bernie Sanders por la candidatura demócrata como cuando más tarde tuvo que vérselas con el victorioso vaquero republicano, agente Trump: Donald Trump. En su militancia, Perry, pese a tener unos padres ultraconservadores,8 llegó a grabar un vídeo semidesnuda a favor de Clinton y a prometerle una canción electoral.9 Pero nada de eso bastó para que la mujer de George pudiese continuar con el legado político de Barak: en otras palabras: la política Coca-Cola.

¿Pero en qué consiste esta chispeante y gaseosa praxis política? La política Coca-Cola es el soft power de Joseph Nye o la publicidad corporativa de siempre, que ni la descubrió Naomi Klein con No Logo ni Philip Knight con Nike, sino los asesores de Rockefeller en 1914 (tras una masacre obrera a manos de sicarios del empresario), derramada en la arena política.10 En bruto: a Dios rogando y con el mazo dando. Como Coca-Cola, sirviendo con su mano izquierda anuncios de relajada gente guapa y “enrollada” sonriendo en la playa mientras con la diestra deja a cientos de trabajadores sin empleo, aplasta la disidencia sindical o desobedece sentencias judiciales.11 La praxis Coca-Cola se basa en cometer las mismas fechorías capitalistas e imperialistas de siempre, pero con un halo de santidad “cool” que les hace parecer justo lo contrario de lo que son.

Para los convencidos de esta política del marketing (no, no hablamos de la mayoría de dirigentes de Podemos), Obama, por ser “negro”, era mejor y menos racista que sus predecesores, pese a que expulsó a más inmigrantes que todos los presidentes blancos anteriores.12 Hillary, por el mero hecho de ser mujer (siguiendo el absurdo prisma del posmodernismo todavía hegemónico en la izquierda), debería ser más moderna y sensible que cualquier hombre, pese a que en sus tiempos de Secretaria de Estado se alegraba de un modo ciertamente nada “maternal” del asesinato de sus enemigos políticos.13

Como aventuró Terry Eagleton hace casi veinte años y como ha confirmado recientemente Slavoj Zizek,14 hemos llegado a un punto en el capitalismo que ya ni siquiera es necesario, o cada vez resulta más prescindible, el hecho de otorgarle un rostro humano al fascismo que requiere cualquier sociedad de clases. En este sentido, Trump constituye el principio del fin de la moral pública en la política de masas controladas mediáticamente. Y no puede ser de otro modo viniendo de un hombre que, henchido en un mitin televisado, anunció su apoyo a las torturas en los interrogatorios: “¿Qué si apoyo los ahogamientos simulados? Te puedes apostar el culo a que sí”.15

El patoso Donald, hipercaricaturizado por la prensa “seria”, con su pose de John Wayne, es el inicio del fin de la política Coca-Cola. Es el ocaso del soft power de negros y mujeres travestidos, la extinción de las miradas cándidas y los hollywoodienses discursos para justificar lo injustificable. Trump es, por fin, el soñado héroe mediático del trabajador totalmente alienado por el discurso de aquellos que le oprimen. El presidente estadounidense es como aquel “héroe” de violentas películas de acción que tras masacrar a “los malos”, mientras le contemplan temerosos y moribundos, todavía es capaz de mofarse de ellos con sus propios chascarrillos.

En realidad, Donald Trump y sus mediáticos enemigos no son sino diferentes partes de la élite de la clase dirigente en disputa por controlar la superestructura capitalista actual. Donald y los nuevos protofascistas electos de derecha son los renovados rostros que necesita la lógica del capital en esta época de recortes sin recuperaciones. En este tiempo de capital mundializado y trabajadores nacionales enfrentados, de jornadas extenuantes pese a la robotización acelerada y el paro estructural, de necesarios chivos expiatorios a los que cargar la ira de los aplastados (siempre los otros: los no americanos, los inmigrantes, los musulmanes, etc.). El capital actual necesita a Trump y sus acólitos del mismo modo que el gran capital alemán se sirvió de Hitler poco antes de la II Guerra Mundial en un contexto de crisis económica con inquietantes similitudes con la actual.

Frente al supuesto Pato Donald de la política internacional, Madonna, Katy Perry y el clan Clinton son parte de una élite predestinada a la desaparición por ser disfuncionales para contener las contradicciones sociales que genera el capital hoy día. Por eso serán barridos por los vientos de la historia, del mismo modo que en un futuro no muy lejano, la actual izquierda será expulsada del mapa por ser francamente incapaz de unir y soliviantar a aquellos que son los únicos que pueden revertir la presente situación de creciente barbarie sociopolítica internacional: los trabajadores.

Aquellos a los que todavía no se les oye debido a lo fuerte que resuenan los altavoces de los de siempre en sus taponados y atolondrados oídos. Pero en algún momento se acabará la música de unos y empezará la de otros, del mismo modo que se acabó la de Coca-Cola/Obama/Perry en la política y llegarán las de las nuevas y burbujeantes estrellas protofascistas del pop que apoyarán a Trump. Así las cosas, hay que entender que el gran pecado que la élite “ilustrada” del capital no le perdona a Trump no es que sea racista, chauvinista o imperialista, sino que se está cagando (y disculpen la palabra) sobre el soft power que la industria cultural junto con el gobierno estadounidense cultivaron durante décadas desde el fin de la II Guerra Mundial para garantizar su hegemonía como potencia mundial. Trump y la nueva élite que lo apoya, están destruyendo su obra en cientos de artículos, libros, series de TV, películas, videojuegos o videoclips. Tanta diplomacia cultural, tantos cerebros engullidos, para que ahora venga alguien tan tosco a aguar la fiesta.

Quizás cuando deje de sonar como cool el himno de EUA por la mala imagen del Donald constructor de muros, comience a resultar atractivo el himno de La Internacional o alguno de semejante contenido en las mentes de los sometidos. ¿Nostalgia marxista? Peores cosas se han visto. Quizás en forma de rap o con guitarras eléctricas, pero, ¿quién se esperaba acaso que alguien como Trump se convirtiera en presidente de Estados Unidos hace tan solo ocho años cuando el Yes We Can de Obama sonaba victorioso en los oídos del confundido progresismo mediático globalizado?

No debe resultar sorprendente que los enlatados cantos de sirena de la élite “buena” resuenen por todo el orbe, lo lamentable es que nosotros, en tanto que asalariados, los tarareemos. Lo grave es que nos creamos su propaganda disfrazada de refrescantes anuncios y pegadizos videoclips, que pensemos que el mañana lleno de amor y convivencia multicultural que nos garantizan si apoyamos a “sus buenos” serán posibles en nuestra realidad. Precisamente aquí, en una sociedad-mundo que todavía sin asentarse se resquebraja por doquier debido a la lógica del capital que amenaza con explotar impidiendo la consolidación de los antiguos sueños de emancipación que nos llevaron a lo mejor del presente. Es decir, los sueños de un mañana donde los ciudadanos nacionales, los inmigrantes y los refugiados dejen de serlo para transformarse en lo que ya son pero casi nadie reconoce: trabajadores internacionales. Si lo hacemos bien, esta vez lo serán, lo seremos, de una sociedad-mundo sin clases, sin muros ni fronteras. El único espacio posible donde los Derechos Humanos dejarán de ser papel mojado para, por fin, habitarnos.

El presente artículo fue finalizado el 20 de febrero de 2017 y publicado en el Topo Express. Su reproducción, siempre que sea sin ánimo de lucro, se cite la fuente y la autoría, será libre bajo licencia Creative Commons.

Notas:

  1. Bassets, Marc (2016), “Los Bush dan la espalda a Donald Trump”. En El País, [en línea], 6 de mayo: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/05/estados_unidos/1462472195_378079.html (Consultado el 16/02/2017).
  1. Lo que le valió el apoyo de despistados trabajadores que lo catalogaron de “antisistema”.
  2. Gallón S., Angélica (2017), “Madonna: su furia contra Trump, su revolución del amor y sus ganas de estallar la Casa Blanca”. En Univisión, [en línea], 21 de enero: http://www.univision.com/estilo-de-vida/trending/madonna-su-furia-contra-trump-su-revolucion-del-amor-y-sus-ganas-de-estallar-la-casa-blanca (Consultado el 20/02/2017).
  1. Katy Perry, con más de 95 millones de seguidores, es la cuenta más popular del mundo en Twitter, seguida de otra estrella del pop, el canadiense Justin Bieber, con más de 91 millones de fans (Consultado el 16/02/2017). Esta cantante no deja de increpar a Trump: Gomar, Ignacio (2017), “La reacción de las famosas ante la era Trump”. En El País, [en línea], 13 de noviembre: http://elpais.com/elpais/2016/11/11/viva_la_diva/1478856747_394566.html (Consultado el 20/02/2017).
  1. Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2ª ed. 2016], pp. 350/354.
  1. Con su videoclip Chained to the Rythm (2017), en el cual precisamente critica lo que ella misma ha estado haciendo todo el tiempo desde su Olimpo de Dioses y Diosas prefabricados de la industria del pop: alienar a la juventud global y apoyar a la élite del poder.
  1. Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2ª ed. 2016], p. 332.
  1. Ibídem, p. 7
  2. Sobre el vídeo: Jerkovich, Katie (2016), “Katy Perry Votes Naked In Latest Video To Turn Out The Vote For Hillary”. En The Daily Caller, [en línea], 27 de septiembre: http://dailycaller.com/2016/09/27/katy-perry-votes-naked-in-latest-video-to-turn-out-the-vote-for-hillary-video/ (Consultado el 20/02/2017). Sobre la canción: Showbiz (2016), “Katy Perry quiere componer el tema electoral de Hillary Clinton”. En La Opinión, [en línea], 24 de junio de 2014: http://laopinion.com/2014/06/24/katy-perry-quiere-componer-el-tema-electoral-de-hillary-clinton/ (Consultado el 20/02/2017).
  1. En la llamada “Masacre de Ludlow” en 1914: Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2ª ed. 2016], p. 551.
  1. Coca-Cola en lucha (2016), “Somos Cocacola en lucha”. Madrid: La Oveja Roja.
  1. García Marco, Daniel (2016), “Estados Unidos, ¿se merece Barak Obama que lo llamen “deportador en jefe”? En BBC, [en línea], 27 de enero: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160120_obama_deportaciones_eeuu_dgm (Consultado el 20/02/2017).
  1. Por ejemplo, cuando se enteró del brutal asesinato de Gadaffi. Aquí el vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Fgcd1ghag5Y (Consultado el 20/02/2017). La reflexión: Wight, John (2016), Hillary Clinton and the Brutal Murder of Gaddafi”. En Counter Punch, [en línea], 21 de octubre: http://www.counterpunch.org/2016/10/21/hillary-clinton-and-the-brutal-murder-of-qaddafi/ (Consultado el 20/02/2017).
  1. Eagleton, Terry (2005), Ideología. Una introducción. Barcelona: Paidós [1995]. Sobre Zizek: BBC News (2017), “Slavoj Zizek on Trump and Brexit”. En YouTube, [en línea], 17 de enero: https://www.youtube.com/watch?v=2ZUCemb2plE (Consultado el 20/02/2017).
  1. EFE (2017), “Trump apoya la tortura en los interrogatorios como método efectivo para combatir el terrorismo”. En El Mundo, [en línea], 27 de enero: http://www.elmundo.es/internacional/2017/01/26/58896262e5fdeaad368b465f.html (Consultado el 20/02/2017)

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/los-ricos-contra-trump-y-coca-cola-contra-el-pato-donald/

Empresarialización de la Democracia

Empresarialización de la Democracia
Votos, dinero y poder
CELAG
ILos años ´90 fueron cruciales para asociar de manera virtuosa la empresa y la política. La caída del muro y la mundialización de las finanzas y el comercio permitieron a la empresa y a los empresarios construir un nuevo lugar en la escena política. Lo que en décadas anteriores hubiese despertado sospechas, contrariedades y rechazos se transformó en una virtud. Allí había una experticia de cómo entender el desarrollo de la economía y cómo hacer del Estado una maquinaria “sin derroches”. El neoconservadurismo reactualizó la asociación virtuosa entre empresario y gestión política eficiente. ¿Quién mejor sabría cómo cuidar los ingresos y como transformarlos en rentabilidades?

El neoconservadurismo se empresarializó en las últimas décadas. Amplió la clase política con nuevos actores, los sacó del “lobby” y los colocó como posibles gestores de la vida estatal y pública.

Pese a este nuevo imaginario debemos indicar que la mayoría de los presidentes de los años ´90 no provenían del ámbito empresarial (Cardoso, Menem, Fujimori, Salinas de Gortari, etc.), tendríamos que esperar hasta inicios del siglo XXI para ver la realización de este proceso. Tal vez, podríamos decir que este proceso de empresarialización del espacio público comenzó en los clubes de fútbol, los cuales sirvieron de plataforma para lanzarse a la política europea y latinoamericana: Berlusconi (dueño del Milan, Macri (Presidente de Boca Juniors), Cartes (Presidente de Libertad) y Piñera (dueño del Colo Colo).

En la actualidad, un conjunto de presidentes –la mayoría pertenecientes al universo conservador- proviene del ámbito empresarial. Trump no inició este camino, lo comenzó Vicente Fox en México en el año 2000, iniciando un proceso de ampliación y de acceso de empresarios-presidentes a los gobiernos latinoamericanos.

La empresarialización de la política comenzó a desembarcar en la administración pública, en el Gabinete Ministerial y el poder Legislativo. Empresarios que buscaban “influir” por fuera del aparato institucional estatal comenzaron a sentirse legitimados para acceder a los mismos, para presentarse a elecciones. Salieron del closet y se animaron a la política. No solo eso, su procedencia empresarial les abrió un mundo de posibilidades, parte de las sociedades actuales y posmodernas observaron a estos actores como portadores de ciertas virtudes.

Empresarios del espectáculo, de la construcción, de los sistemas más dinámicos del capitalismo globalizado o vinculados a los commodities o a los recursos naturales comenzaron a instalarse en los poderes ejecutivos. De hecho, muchos tuvieron que establecer formas para “separar” sus negocios con los recursos públicos.

Por momentos se vieron preservados por discursos como “si tienen dinero para que van a robar al Estado”, como si la corrupción tuviera como único destino cambiar la condición económica de los funcionarios. En el caso de los empresarios latinoamericanos, el acceso al Estado es una gran posibilidad de ampliar sus rentabilidades y mejorar sus posiciones de poder en la política y en el mercado. Pese a este imaginario que los posibilita como “homo politicus”, los casos de corrupción o de tráfico de influencias no se han reducido, sino todo lo contrario.

No hay garantía de “prolijidad administrativa” en manos de los empresarios o CEOS gestionadores de los bienes públicos, sino que la dinámica empresarial en el Estado ha ampliado la frontera de la empresarialización de lo público. En muchos casos ha traído graves consecuencias, inclusive para las propias derechas políticas, como el caso de Panamá, donde Roberto Martinelli recibe una relevante impugnación de su ex socio, el conservador Partido Panameñista, quien termina armando una fórmula propia y su triunfo expresa el retorno de la clase política por sobre la lógica de los CEOS. Lo mismo ocurrió los últimos tiempos con Cartes, quien había colocado parte de los CEOS de sus empresas en su Gabinete y lentamente fue desplazándolo o equilibrándolo con actores procedentes del Partido Colorado. Estas tensiones también se producen entre ex CEOS y dirigentes políticos en el Gobierno de Macri.

La empresarializacion de las derechas abre contradicciones al interior de ellas mismas, la lógica de la clase política (que puede hacer concesiones para mantener el poder) a veces choca con una dinámica empresarial más decidida a enfrentarse a la sociedad. Por ahora, el fenómeno en ascenso va ganando algunas adhesiones. El mismo ha suscitado otras contradicciones al interior de sus espacios, en especial, cuando se enfrentan a procesos electorales donde se evalúa la gestión económica y su capacidad de ampliar consumo y legitimidad.

La biografía empresarial de los presidentes es importante a efectos de entender de qué sectores productivos provienen y cómo esta condición termina o no aumentando su patrimonio.

II

Vicente Fox inauguró la década del 2000 aterrizando en Los Pinos, de la mano de su formación política, Partido Acción Nacional (PAN). Heredero del rancho San Cristóbal, dedicado a la agroexportación, Fox (1942) desarrolló la mayor parte de su carrera empresarial vinculado a la firma Coca Cola, donde desde 1965 llegó a desempeñarse en la Dirección Nacional de Operaciones y en la Presidencia de la División de América Latina. Fue en su trabajo con Coca Cola donde se acercó a Sergio Zyman, director general de marketing y accionista de la empresa, que se convertiría en un gran aliado durante su carrera a la presidencia.

En los años 80, tras a su salida de Coca Cola, Fox se dedicó a apuntalar las bases de su carrera política, en el PAN fue secretario del Ramo Agropecuario en el Gabinete Alternativo, lo que le permitiría, ya a finales de los años 80, ser diputado federal por el Estado de Guanajuato y en 1995 erigirse gobernador del mismo Estado, cargo que usó como plataforma política para saltar a las federales del 2000.

Para llegar al Gobierno de México, además del nada desdeñable apoyo de una de las multinacionales con mayores intereses de la región, se configuró la estructura financiera, Amigos de Fox –hoy cuestionada por los métodos de financiación ilegal [1] – para amalgamar su candidatura. En su campaña Alianza por el Cambio, el peculiar líder, que alardeaba de no tener pelos en la lengua, fue presentado como el exitoso empresario con perfil tecnocrático, capaz de sacar al país de la crisis social e institucional. En efecto, el tecnócrata “eficaz”, que consiguió su título universitario después de 35 años de haberse inscrito en la institución (justo en 1999, antes de ser elegido presidente) [2] , consolidó durante su sexenio en el Gobierno la continuación de las políticas del Consenso de Washington, orientando su trabajo hacia el beneficio del sector empresarial en detrimento de la ciudadanía.

La desangrada Pemex, afectada por con el desvío de fondos (que se estima en 1.500 millones de pesos) para apoyar a Francisco Labastida Ochoa –Pemexgate-, no reflotó durante el gobierno de Fox, y, aunque durante su periodo, con los precios en alza del petróleo, se estimaran las ganancias en 180 mil millones de pesos promedio anual, estas se invirtieron en ampliación de la burocracia empresarial y en concesiones a empresas privadas de obra exploración y extracción, más no en proyectos para mejorar la competitividad [3] .

Sus prolongadas relaciones con Coca Cola dieron sus frutos para la compañía cuando se convirtió en una de las grandes concesionarias (con Nestlé) para embotellar agua en el país, donde la dificultad de acceso al líquido y su pésima calidad son factores que convierten a México en el segundo país del mundo consumidor de agua embotellada [4] .

Sus años en Los Pinos replicaron algunas de sus acciones en la Gobernación de Guanajuato: como gobernador expropió a 900 ejidatarios gunajuatenses [5] para facilitar el desarrollo de zonas industriales, con tierras pagadas a muy bajos costos. De la misma manera actuó en el Ejecutivo, con el proyecto del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México emitió un decreto que expropiaba 4.550 hectáreas y afectaba a un amplio grupo de campesinos quienes iniciaron una protesta en San Salvador de Atenco, la cual fue reprimida violentamente, cesando el conflicto cuando Gobierno decidió aplazar el proyecto en disputa.

Actualmente Fox es uno de los políticos más cuestionados de México, el crecimiento exponencial del patrimonio familiar que no concuerda con sus consecutivas declaraciones de renta [6] , el incremento y concentración de propiedades añadidas al rancho familiar San Cristóbal [7] , por medio del despojo de tierras a ejidatarios, la remodelación de la casa principal a costa del erario público [8] y la creación del Centro Fox, una institución que define como “una asociación civil sin fines de lucro, sin motivos partidistas y religiosos” son en este momento los principales ejes de críticas que ponen en una encrucijada al empresario-político mexicano [9] .

III

En el caso argentino el nexo entre empresas multimillonarias y política estaría vinculado al mundo del deporte. El primer gran salto a lo público de Mauricio Macri fue su lanzamiento a la presidencia de Boca Juniors en 1995, cargo en el que se desempeñaría durante 12 años y que operaría como trampolín político. Sin embargo, su ejercicio empresarial data de mucho antes. El secreto del exponencial incremento de la fortuna del Grupo Macri fue su influencia política. Durante la última dictadura cívico-militar, el “Proceso”, también significó una “reorganización” empresarial de la economía de los Macri –pasando de 7 empresas en 1976 a 47 en 1983-. Los seguros de cambio implementados por el entonces funcionario Domingo Cavallo, permitieron al Grupo Macri traspasar su deuda privada al Estado, por un monto de nada menos que 180 millones de dólares.

Ya en los ‘90, el Grupo Macri invirtió un millón de dólares para la campaña de Carlos Menem, gracias a los que se beneficiaron capitalizando su inversión política por medio de concesiones millonarias, entre ellas: Autopistas del Sol y Correo Argentino.

Como empresario durante la década menemista Macri protagonizó varias denuncias judiciales en su contra. Las que alcanzaron mayor relevancia mediática fueron las presuntas coimas de Manliba, la empresa de recolección de basura. Para su concesión los concejales que le extendieran el contrato habrían recibido un soborno. Entre los involucrados por la denuncia figuraba Federico Pinedo, actual presidente provisional del Senado por Cambiemos, quien negó los cargos.

La alianza con FIAT permitió a los Macri tomar el control de Sevel Argentina, encargada de la producción de FIAT y Peugeot en el país. En 1992 Mauricio fue nombrado vicepresidente de la sociedad y posteriormente presidente en 1994. En 1993 la Dirección General Impositiva (DGI) denunció la evasión de impuestos de Sevel por una suma de 360 millones de dólares, más tarde sus acciones fueron absorbidas por Peugeot. En 1997 hubo más denuncias, en este caso por parte de la Aduana.

La ex Sevel fue acusada de vender autopartes haciéndolas figurar como producto final para luego volver a comprar el producto terminado, un mecanismo que le permitía hacerse con incentivos estatales a la exportación. Tanto Franco como Mauricio fueron embargados y procesados por contrabando agravado, no obstante otro mecanismo no ya empresarial sino judicial (“la Corte de la mayoría automática”), truncaría los intentos de la Fiscalía por esclarecer los hechos.

En 2001, en el contexto de una acuciante crisis política y social, Franco –como un deja vú – pedía públicamente “estatizar toda la deuda privada” [10] . Un año después, con Mauricio ya lanzando su campaña a la Jefatura de Gobierno porteño, afirmaba en sus discursos: “los cartoneros [11] tienen una actitud delictiva porque se roban la basura. Además, no pagan impuestos…” [12] . En 2003 perdió la elección frente a Aníbal Ibarra, sin embargo, ganaría en 2007.

Como no sólo de la familia se trata, el entonces Jefe de Gobierno porteño, otorgó a su ex socio y amigo, Nicolás Caputo, contratos por casi 1400 millones de pesos, de los cuales 61 millones fueron en carácter de “contratos de urgencia”. Además de las licitaciones su ex socio se benefició con un “préstamo” de casi 20 millones de pesos que Mauricio le facilitó –alrededor del 30% de su patrimonio según su declaración jurada presentada a fines de septiembre de 2015-.

Luego de dos mandatos consecutivos de gestión en la Ciudad de Buenos Aires (2007-2015), Macri se lanzó a la presidencia. Al poco tiempo de haber asumido el cargo máximo, el escándalo de los Panama Papers irrumpió en la escena política. Fleg Trading fue la primera sociedad offshore que salió a la luz y directamente vinculada a Mauricio, quien figuraba como director. El actual presidente también fue asociado al directorio de Kagemusha. A raíz de la declaración en tribunales de Hugo Alconada Mon, periodista de La Nación, apareció una tercera empresa ligada al mandatario: Macri Group Panamá, a nombre de Franco Macri. Curiosamente, el pasado año Macri emitió por decreto la modificación a la Ley 27.260, también llamada ley de “Blanqueo de capitales” [13]. Mauricio habilitó de este modo que familiares de quienes hayan ocupado cargos de funcionarios públicos entre el 2010 y el presente, puedan acceder al blanqueo, lo cual había sido unánime y expresamente prohibido por el Parlamento.

El último escándalo en el que se vio envuelto el Presidente se vincula a Correo Argentino. En los ´90 el Grupo Macri adquirió la concesión del correo, administrándola por medio de su empresa Sideco Argentina. La familia presidencial dirigió el mismo hasta 2003, cuando Néstor Kirchner lo estatizó nuevamente debido a la morosidad desde marzo del 2000 del canon previsto. Ahora bien, la empresa de los Macri se declaró en quiebra ese mismo año. De esa fecha data la causa que no se resolvería hasta la actualidad. Sistemáticamente el Estado rechazó cada una de las propuestas de pago formuladas por presentar quitas irrisorias. Con Mauricio en el Gobierno el Estado aceptó recibir el 1,18% de lo adeudado en un plazo de 15 años. La suma es nada menos que de 4.000 millones de pesos y alcanza la cifra de 70.000 millones en la proyección a 15 años [14].

IV

El caso del chileno Sebastián Piñera también refleja otro de los liderazgos empresariales que tuvieron lugar iniciado el siglo XXI. En efecto el que fuera presidente de Chile entre 2010 y 2014, ocupó en 2016 el puesto número 737 de los hombres más ricos según la revista Forbes. Economista, graduado de Harvard, Piñera se desempeñó en el ámbito internacional y en el sector bancario. Primero, en entidades como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, posteriormente, como gerente del Banco Talca y de Citicorp.

Su participación política ha estado ligada a Renovación Nacional, partido por el que resultó electo senador entre 1990 y 1998, llegando en 2009 a ser presidente de Chile en el marco de la alianza de derechas “Coalición por el Cambio”. La faceta de empresario “resolutivo” fue efectiva durante la campaña electoral, sin embargo, la evidencia de una gestión dudosa de sus inversiones se ha convertido en la sombra que opaca su candidatura para los comicios de 2017.

Piñera tiene un largo prontuario de escándalos, que parece acrecentarse conforme avanzan los meses en la carrera al Palacio de La Moneda. Antes de llegar a la presidencia fue investigado por la quiebra del Banco Talca [15] y las irregularidades en la adquisición del negocio de las tarjetas de crédito. Durante sus años en el Legislativo presuntamente accedió a información privilegiada para obtener un total de tres millones de acciones de LAN [16] .

Las prácticas corruptas se hicieron más evidentes en 2014 con el Pentagate o caso Penta que refiere un escándalo vinculado al fraude fiscal de las Empresas Penta por la emisión de facturas falsas. Un ilícito en el que estuvieron involucrados buena parte de sus colaboradores y sobre el que no se escapan referencias al gobierno del exmandatario [17] .

El expresidente y su familia son propietarios de una amplia gama de negocios. Sus intereses pasan por los medios de comunicación (Chilevisión), las aerolíneas (Latam), el sector financiero (Bancard), entre otros. Y es precisamente en el marco de desarrollo de los mismos, donde se han evidenciado algunos de los principales escándalos de corrupción al interior del país. Pero ni los negocios, así como tampoco los escándalos se han quedado en las fronteras chilenas. Los Panama Papers hicieron de la familia Piñera una vez más diana de críticas. La filtración evidenció que la familia del expresidente ostentaba dos empresas en el país centroamericano: Chine Investments e International Card Systems, ambas creadas en los años 1984 y 1985 [18] .

Los intereses personales y empresariales del expresidente determinaron todo su mandato y lo acompañaron también en las decisiones de organismos internacionales. El último escándalo tuvo lugar por la compra de acciones en la Empresa Pesquera Exalmar –una de las más grandes del Perú- que tuvo lugar coincidiendo con el juicio de Perú contra Chile por los límites marítimos ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En dicho proceso resultó ganador Perú, favoreciendo los intereses de la empresa pesquera de la que ya era accionista Piñera, quien fue criticado por usufructuar de forma oculta la pérdida del país ante el tribunal internacional. La salida a la luz pública de este caso reflejó una vez más que los intereses de los políticos empresarios no solo atraviesan fronteras, también sirven para entablar relaciones interempresariales con políticos-empresarios de otros países. Así, el caso de Exalmar reflejó los nexos e intereses cruzados entre Piñera y quien poco tiempo después ostentaría la Presidencia del Perú: Pedro Pablo Kuczysnki.

V

Desde el inicio el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski ha tenido vínculos con empresas extranjeras a las que benefició notoriamente. En 1968 como funcionario de Banco Central de Reservas (BCR) –y a pesar de la expropiación de Alvarado- la International Petroleum Company (IPC) pudo retirar 115 milllones de dólares. Kuczynski era uno de los seis gerentes del Banco. Previo al golpe militar aconteció el escándalo por la pérdida de la página 11. Dicha página comprometía a la IPC a pagar cierto monto por barril de petróleo explotado, sin embargo, el gobierno no podía probar que la IPC había incumplido el contrato ya que la página que expresamente señalaba el monto del acuerdo nunca fue hallada. Las pesquisas de la época señalaron a PPK intermediario al facilitar tributos y exoneraciones indebidas a favor del Standard Oil, empresa ligada a la IPC. El hecho le valdría su exilio en los Estados Unidos. Allí se desempeñó como jefe de Planificación y Política en el Banco Mundial, luego fungió como presidente del First Boston International y como director del First Boston Corporation. Anteriormente, fue socio de Kuhn, Loeb & Co. International y presidente de Halco Mining, Inc. en Pittsburgh.

En sus declaraciones afirma contar con tan solo una empresa pequeña –como dato estimativo Latin America Enterprise Fund Managers ha movilizado hasta US$ 450 millones- y haber participado como miembro de directorios de mineras. Sin embargo, en 2011 La División Estatal de Compañías de Florida consignó a su nombre siete empresas, de las cuales cuatro se encuentran en actividad. Ellas son: Westfield Capital y Westfield Financial Advisors, constituidas por Kuczynski en 1995; Latin America Enterprise Fund Managers, en 1998; y Florida Bayshore Properties, en 2006.

De cara a su campaña presidencial del 2011, Kuczynski las omitió en sus declaraciones patrimoniales. No obstante, el reporte anual que PPK entregó al Estado de Florida el 18 de febrero de 2010, aseveró que se desempeña como presidente de Westfield Capital y de Westfield Financial Advisors, mientras que cumple el papel de directivo de Latin America Enterprise Fund Managers y Florida Bayshore Properties.

Poco después de que Sebastián Piñera concluyera su mandato presidencial en 2014, y ya con un porcentaje relevante de acciones de Exalmar en sus manos, Pedro Pablo Kuczynski se sumaría al directorio en representación del administrador de activos estadounidense The Rohatyn Group (TRG). Aunque la relación entre Piñera y Kuczysnki no es un secreto, hasta entonces se desconocía un vínculo directo entre sus negocios.

El escándalo internacional de los Panama Papers reveló las relaciones que tenía la firma panameña Mossack Fonseca con políticos y personajes polémicos del Perú, entre los que destaca el actual presidente.

VI

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, abogado de profesión y presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) –el cual retiró su apoyo al Gobierno de Rousseff- no está exento de sus propios escándalos de corrupción. Durante su corta gestión ha trascendido que miembros de los partidos de oposición financiaron el Movimiento Brasil Libre (MBL), activo promotor del golpe de Estado. El MBL data del 2014 y aunque su objetivo declarado es la lucha contra la corrupción, recibió financiación del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDB), Solidaridad y los Demócratas (DEM).

A pesar de la instrumentalización del escándalo de corrupción en Petrobras, popularizada como Lava Jato, los propios miembros de PMDB han sido acusados por la Fiscalía General de Brasil de querer poner un coto a la investigación. Temer mismo acarrea una solicitud de juicio político presentada por el exgobernador de Ceará, Ciro Gomes. La solicitada detalla su implicación en seis delitos que Temer habría cometido “como persona física y jurídica”.

Las acusaciones de corrupción se han vuelto moneda corriente, sin embargo, el revuelo volvió a instalarse a raíz de las declaraciones del expresidente de la distribuidora Transpetro, Sergio Machado. En sus alocuciones Machado afirma que Temer le solicitó 700 mil dólares a modo de soborno a cambio de contratos con Petrobras. Por su parte Marcelo Odebrecht, ex presidente de la empresa de construcción, manifestó que el actual presidente de Brasil recibió el cobro ilegal de 3 millones de dólares. El ex CEO de la constructora confirmó su participación en una cena en el Palacio Jaburu en mayo de 2014 , donde se acordó el pago de 10 millones de reales (3 millones de dólares) para la campaña del PMDB.

Mientras cae su aprobación se suceden uno a uno los ministros salpicados por denuncias en torno al Lava Jato. En relación a su par argentino, con quien ha mostrado un fuerte vínculo, la prensa brasileña ha levantado suspicacias que sugieren la falta de colaboración ante los pedidos diplomáticos enviados por la Justicia argentina, quien busca investigar al holding Socma propiedad de la familia Macri. La falta de colaboración con la Justicia argentina por parte del Gobierno que encabeza Temer se explica por los intereses –tanto comerciales como políticos- que el mandatario mantiene con su par argentino.

VII

De los liderazgos relacionados con el ámbito empresarial que se perfilan para los próximos procesos electorales en América Latina, el de Germán Vargas Lleras (1962), viene posicionándose desde la plataforma vicepresidencial colombiana hace ya varios años. Vargas Lleras está vinculado a una de las familias más acaudaladas del país, que además está anclada a la tradicional élite política liberal.

A lo largo de 2016, Vargas Lleras estuvo en campaña, una campaña prolongada en el marco de diversas inauguraciones de proyectos viales o de interés social, que a su vez le permitió mantener una necesaria cercanía de liderazgos regionales. Si bien Vargas Lleras es discreto en cuanto a sus intereses comerciales, los vínculos de su círculo de confianza con el sector de la salud, el sector energético, las infraestructuras, aguas y alcantarillado [19] y los puertos [20], prometen varios ejes de interés que pueden persistir en un eventual gobierno del líder de Cambio Radical.

De los más recientes escándalos de corrupción asociados precisamente al sector que más promociona y que se ha convertido en su particular trampolín de ascenso en territorios, los vínculos del oficialismo con la firma Odebrecht, comienzan a afear su candidatura, sin embargo, Vargas Lleras, responde contundente a la oposición: “Nada tengo que ver con crédito otorgado por el Banco Agrario a Navelena, consorcio que tiene participación de Odebrecht” [21] .

Las candidaturas de la derecha que están vinculadas al empresariado regional y a las élites políticas comienzan el andamiaje de su carrera política para los comicios que tendrán lugar en los próximos dos años. Los elementos centrales de sus discursos se acercan a una concepción que prioriza la efectividad de sus mandatos por su origen vinculado a la gestión y la administración. La deriva de estos liderazgos que se presentan como desideologizados marcan un paso acelerado, que empieza a tener calado al interior de diversos países de la región. Los próximos pasos de la política ‘empresarial’, serán sin lugar a duda los ejes de las nuevas dinámicas mercantiles de la región, las cuales, desde el fortalecimiento de la Alianza del Pacífico, comienzan a marcar una nueva tendencia.

 

Notas
[1] http://www.nexos.com.mx/?p=11863

[2] http://www.sinembargo.mx/26-08-2013/717901

[3] http://www.sinembargo.mx/30-05-2016/1665723

[4] http://www.jornada.unam.mx/2006/03/17/index.php?section=sociedad&article=050n1soc

[5] http://www.jornada.com.mx/2002/05/21/030n1est.php?origen=estados.html

[6] http://contralinea.com.mx/archivo/2006/octubre/htm/patrimonio_fox.htm

[7] http://www.proceso.com.mx/92349/92349-horizonte-sin-limites

[8] http://www.proceso.com.mx/195074/el-rancho-secreto-de-fox

[9] http://www.jornada.unam.mx/2006/11/30/index.php?section=opinion&article=026a2pol

[10] http://www.lanacion.com.ar/345857-rechazo-a-la-idea-de-estatizar-deudas

[11] Recolectores de basura emergentes de la crisis social quienes literalmente juntaban cartones y botellas de la basura para vender ante la desocupación. Años más tardes serían catalogados como “recicladores urbanos” por la gestión de Cambiemos en la Ciudad.

[12] https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-9417-2002-08-28.html

[13] Decreto 1206/2016

[14] http://www.lanoticiaweb.com.ar/noticia/47193/mauricio-es-fue-y-sera-siempre-macri

[15] http://radio.uchile.cl/2016/08/09/desde-el-banco-de-talca-hasta-las-coimas-de-lan-la-lista-negra-de-sebastian-pinera/

[16] http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2015/06/02/la-mala-fama-de-pinera-su-principal-activo-para-sobrevivir-politicamente-a-los-escandalos-de-corrupcion/

[17] http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/04/11/opinion-fue-el-gobierno-de-pinera-el-mas-corrupto/

[18] http://www.elmostrador.cl/mercados/2016/04/06/las-sociedades-familiares-de-sebastian-pinera-en-panama/

[19] http://lasillavacia.com/historia/vargas-lleras-se-mete-en-el-agua-y-la-basura-36045

[20] http://lasillavacia.com/sites/default/files/media/swfs/32117/32117_circulos6.swf

[21] http://www.semana.com/nacion/articulo/german-vargas-lleras-responde-a-jorge-robledo-sobre-odebrecht/512570
Artículo publicado en: http://www.celag.org/empresarializacion-de-la-democracia-dinero-votos-y-poder/