Campeonato del mundo de Ajedrez 2013 – Ronda 2

La segunda ronda trajo nuevamente una tablas como resultado, si bien sorprende que Carlsen jugase Caro-Kann, una defensa que Anand conoce a la perfección. Aparentemente las dos primeras partidas han sido muy psicológicas y sólo demuestran los estados de ánimo de ambos jugadores, esperemos que las partidas que vienen sean de mayor interés.

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Carlsen 0.5 0.5 1,0
Anand 0.5 0.5 1,0

Campeonato del mundo de Ajedrez 2013 – Ronda 1

En la primera partida, Carlsen jugó (como ya es habitual en él) una apertura sin muchas pretensiones, Anand igualó de forma fácil y logró las tablas en 16 movimientos. Si bien las probabilidades están a favor de Carlsen, deberá mostrar una mejor preparación en la apertura para obtener ventaja y tratar de derribar a Anand.

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Carlsen 0.5 0.5
Anand 0.5 0.5

Entrevista a Silvio Rodríguez

Entrevista a Silvio Rodríguez
“La única forma de convivir es que nos respetemos”
 Silvio Rodríguez, el músico cubano que compuso la banda sonora de una época en América latina, tiene un lugar propio entre los grandes hitos de la cultura contemporánea. En el ambiente político cubano de los 60, siendo él un joven aprendiz de trovador, tenía fama de crítico. Hoy es un hombre maduro que no gusta ya de ofrecer grandes titulares a la prensa. En el lapso de estas décadas, ha compartido la canción de la trova con un género más polémico: la intervención política. Rodríguez hace tiempo sabe qué lugar ocupa y dónde quiere estar. Llega tranquilo a los escenarios, esparce un mazo de canciones insólitas, escucha a las personas pedirle temas que él ya no recuerda y se despide como si los aplausos le produjeran agobio. Quizás sea porque Silvio Rodríguez es un hombre tímido, que alguna vez pensó que podía vivir a solas con su guitarra. Sin embargo, a estas alturas no parece tener predilección por la vida bucólica, profiere todavía algún exabrupto y no sabemos si se animará a contar aún sus historias no autorizadas. Por lo pronto, aquí asegura que le interesa sobre todo la posibilidad de ser sincero a la hora de hablar sobre política en Cuba.  Después del cierre del programa televisivo Mientras tanto, en el momento en que se forjaba cierto “mito negativo” sobre usted, Alfredo Guevara le llamó al ICAIC. A partir de allí surgiría la experiencia del Grupo de Experimentación Sonora. Imagino que el proyecto exigía coincidencias en valores, pero no unanimidad de criterios políticos para formar parte de esa experiencia. Si es así, ese suceso muestra una búsqueda política de importancia: le decía a los censores que se podía y se debía convivir entre diferencias. El resultado de aquel proyecto ha devenido fundamental para la cultura cubana contemporánea. ¿Cuánto ha cambiado la Cuba de entonces y la de ahora? Pensando en hoy, ¿cuáles cree que son las mejores maneras en que podemos convivir?

 

Antes de que Alfredo me llamara al ICAIC, debo decir que Haydée nos abrió las puertas de Casa de las Américas. Por entonces yo estaba tomando conciencia de cómo era “la calle”, ya que desde los 17 hasta los 20 me los pasé en unidades militares. Mis criterios políticos eran revolucionarios, radicales, guevaristas, tercermundistas. Pero la realidad de la vida civil me puso los pies en la tierra con cierta brusquedad, aunque también con su fascinación. Un día eras un recluta del SMO* y al día siguiente estabas cantando ante las cámaras. Unos meses después te podían botar por decir algo que, aunque a ti te pareciera correcto, a otro se le antojaba indebido. Alrededor constantemente había congresos y eventos de cultura, salones de mayo, lo último del cine europeo, premios literarios al que venían grandes escritores. Simultáneamente se lanzaba una “Ofensiva revolucionaria”… El Grupo de Experimentación Sonora fue hijo de aquellos tiempos que a veces titulamos “la barbarie”. En realidad eran contradictorios, porque convivían una enorme compulsión social y expresiones exquisitas. Fue la época del florecimiento del cine cubano, del cartel, nació el Caimán Barbudo, Lezama escribió Paradiso… Creo que tanto entonces como ahora, la única forma de convivir es que nos respetemos. El respeto es un principio que, por supuesto, no todo el mundo entiende igual: generalmente los más fuertes tratan de imponer su punto de vista, más cuando existen intereses (ver el mundo). Yo siempre he esperado que avancemos hacia el entendimiento afuera y adentro, en todos los rincones de la vida.

 

Desconozco si a usted le gusta mirar deportes en la televisión cubana, aunque sé que ha dicho que fue un pésimo pelotero. Ahora, déjeme usar este tema solo como metáfora. Yasiel Puig, Yoennis Céspedes, Alexei Ramírez, Kendry Morales, como ahora seguramente lo será José Dariel Abreu, son grandes figuras de las grandes ligas de béisbol de los EE.UU. ¿Le gustaría verlos jugar sentado en la sala de su casa? Más, ¿le gustaría verlos jugar con el uniforme de Cuba en el próximo clásico mundial de béisbol? Pero le decía que era una metáfora, porque el tema es más amplio: ¿qué cree que sería más útil hacer en el futuro con ese tipo de distinciones, como los “de adentro y de afuera”, “glorias deportivas y desertores”, “revolucionarios y traidores”?

 

No soy muy “deportista”, lamentablemente, pero tengo amigos que sí lo son y los he escuchado. Más que estar de acuerdo, creo que era inevitable que Cuba se flexibilizara en este sentido. No sé si las medidas recientes, que ya suponen un avance, traigan otras en el futuro. Debo decir que espero que la apertura sea realmente eso y no una asimilación, o algo todavía más triste, como la compra de nuestro espíritu nacional. Estoy de acuerdo en que nuestros deportistas jueguen en todas partes y en que ganen lo que merecen ganar, pero que también se fortalezca nuestra bandera en el deporte.

Hoy existen en Cuba diversas discusiones, y experimentaciones en curso, en el campo económico que buscan combinar, no sin problemas, la propiedad estatal, la propiedad cooperativa y la propiedad privada. Le sugiero pensar en este problema, pero sobre el campo político. Recuerdo una frase suya: “Y, ¿quién coño le habrá dicho a ese que la Revolución es propiedad privada de nadie?”. Entonces, ¿cuál es para usted el tipo de “propiedad” más conveniente para participar de lo político?

 

Eso lo dije en una circunstancia especial, ante una injusticia. Me acababan de botar del país. Y lo dije porque la Revolución que yo abracé era inclusiva y llamaba al honor. Para mí estaba claro que sentir que mi país me pertenecía no era para agraviarlo sino para tratar de honrarlo. ¿Qué era dignificar entonces y qué lo es ahora? Básicamente lo mismo: ser sincero. Es decir, poderlo ser, no solo desde una posición de autoridad. Para participar de lo político probablemente no haya condición mejor que tener confianza para ser sincero, poder serlo cabalmente, aunque te equivoques.

 

Usted ha pasado mucho trabajo para terminar determinadas canciones, como “Rabo de nube”. La creación artística es siempre un acto complejo, como lo es la creación política. Se ha anunciado que Cuba tendrá, en un lapso no lejano, una nueva Constitución, o al menos una Constitución reformada, en lo que debería ser un ejemplo de acto complejo de creación política. Seguramente, componer “Rabo de nube”, como la canción extraordinaria que es, es más fácil que hacer una Constitución para un país. Ahora bien, ¿tiene alguna sugerencia para componer del mejor modo posible esta última?

 

Estuve años con la idea de esa canción porque no lograba concretarla, hasta que apareció una tarde, en México DF, quizá cuando menos la esperaba. Pero la política no depende de seres tan veleidosos como las musas, sino de factores que se entrelazan y presionan por aquí y por allá. Por supuesto que también hay trazados y perspectivas, principios e ideologías. Yo no soy un político y seguramente hago lecturas equivocadas de esos signos que nos muestran fragmentariamente lo que sucede. Seguirle la pista a lo cierto, a lo determinante, a veces puede ser confuso. Yo creo que, incluso los políticos, vivimos en cierta medida esperando. Ellos menos, por supuesto. Pero refiriéndonos a nuestra realidad específica, según yo la percibo, aún estamos en una fase muy cambiante o experimental, para redactar una nueva Constitución. Pertenezco a esa clase de cubanos que piensan que Martí es infinito. Así que creo que cuando haya una próxima Constitución, esta deberá seguir profundizando en las visiones de nuestro Apóstol.

Usted es una persona intranquila. Es también un gestor cultural. Ojalá es una de sus grandes ocupaciones. ¿Tiene en mente otros proyectos sociales en los que quisiera involucrarse en estos días en Cuba? ¿Aún quiere terminar sus días en San Antonio de los Baños?

 

No me creo tan intranquilo, pero sí he vivido ya unos cuantos años y eso, cuanto menos, acumula. Por ejemplo, mi obsesión por construir estudios se debió a que perdí canciones porque en aquellos tiempos no era fácil grabar. Hoy en día hasta con el teléfono se graba… Aún así veo que hay talentos atrapados por las leyes del comercio; la ignorancia acusa a la cultura de no vender. A mí me interesa lo valioso, no el reporte de ventas. Comprendo que hay que hacer sostenible toda la sociedad. Pero estoy a favor de lo que está sustentado por lo mejor del acervo cultural. Para que lo valioso sea sostenible hay que prestarle atención y promoverlo.

Uno de mis proyectos preferidos comenzó hace algo más tres años: conciertos en los barrios más afectados, sobre todo de la ciudad de La Habana. Hacemos dos presentaciones todos los meses, excepto en julio y en agosto, por el calor. Hace poco hicimos el concierto número 45. Le hemos puesto “La gira interminable”, porque queremos continuar. A Antonio Guerrero le encanta esto, e hizo unos pasteles de fotos que tomé a la gente en sus barrios. No son actos políticos, llevamos todo tipo de música y solo nos orienta nuestro sentido común (y cuando descubrimos algún barrio con más necesidades). Los trabajadores de Ojalá lo hacemos todo, con apoyo logístico de la empresa de giras de Cultura, y ya se nos han sumado artistas de muy variadas disciplinas.

No sé si quiera terminar mis días en San Antonio, pero desde hace años un grupo de amigos, todos de allí, estamos empeñados en hacer una Fundación para la conservación del Río Ariguanabo (que está destruido) y de sus bosques; también para influir culturalmente en el pueblo. Hemos pasado por todos los procesos; hemos elevado todas las cartas; nos han recibido todos los funcionarios y todos, muy sonrientes, nos han dicho que todo está “perfecto”. Lamentablemente es una “perfección” virtual, porque no se ha aprobado la Fundación. Incluso doné a este proyecto el premio ALBA cultural que me otorgaron en 2010. Pero todo ha sido inútil. Nadie parece tener lo que hay que tener para decirnos: “ya es legal la Fundación”.

 

¿Sigue haciendo, una vez al año, algo que no se puede hacer?

 

A veces ardo, pero siempre recuerdo al sabio que decía: “Ojo con los espejos, que la muerte presume”. 

Silvio Rodríguez es un muy conocido cantautor y poeta cubano.

Fuente: www.rebelion.org

Resumen Visual – Pop Golpe

El sábado 3 de noviembre en los salones de la sociedad de escritores de Chile (Sech), se llevó a cabo la grabación de la actividad cultural llamada “Pop Golpe”, que reúne poesía, rock, música electrónica y efectos visuales. El evento fue realizado por varias agrupaciones culturales, entre las que destacan: Producciones Pusaki, Revista Lakuma Pusaki, Centro Cultural Proetario, SECH, etc. Se agregan un breve resumen visual del evento, próximamente estarán en Internet el trabajo terminado para su difusión.

 

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“La Dina no previó la reconstitución de los lazos de solidaridad entre las víctimas”

Entrevista con Gabriel Salazar
“La Dina no previó la reconstitución de los lazos de solidaridad entre las víctimas”
Diario Uchile

El historiador, académico de nuestra casa de estudios y Premio Nacional, Gabriel Salazar, conversó con Patricio López, acerca de su último libro “Villa Grimaldi/Cuartel Terranova: Historia, testimonio y reflexión”. “La Dina agregó a esta lucha entre Estados Unidos y la URSS, la inquina que tenía contra el pueblo”, afirmó

En conversación con Patricio López, en el programa Semáforo de nuestra emisora, el historiador y académico de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Historia 2006, Gabriel Salazar, se refirió a su último libro “Villa Grimaldi/Cuartel Terranova: Historia, testimonio y reflexión”, publicado por Lom ediciones. Salazar hace un repaso por el significado que tuvo Villa Grimaldi para la dictadura y las razones que llevaron al régimen militar a utilizar la tortura y las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos como política de gobierno.

Me interesa esto que se plantea en el prólogo esto de que desde la Universidad de Chile, desde la academia, se puede hacer reflexión estableciendo vínculos con la sociedad civil. ¿Cuál es la importancia que le asignas a esto, que ha sido entusiastamente enunciado en la parte inicial del libro? Yo creo que es muy importante que las universidades y particularmente la Universidad de Chile, que es una universidad nacional, puedan ir pensando en conjunto con la sociedad civil. O sea, los problemas que enfrenta la sociedad civil para actuar soberanamente, en base a sus propios criterios, necesidades y voluntades, siempre requiere un apoyo técnico y sistemático de parte de las perspectivas de las ciencias para ser más eficiente en sus acciones, por eso la alianza de una universidad como la nuestra y la sociedad civil, me parece muy importante en los tiempos que estamos corriendo, porque no hay dudas que la sociedad civil se está proponiendo cambios desde sí misma, lo cual es una novedad en la historia. Por lo tanto, que la Universidad de Chile pueda colaborar con la sociedad civil me parece notable, por eso es que ésta es una muestra del contacto que puede tener el Departamento de Historia de la Universidad de Chile y la Corporación por la paz Villa Grimaldi.

Precisamente se trata de contar la historia de Villa Grimaldi desde la descripción, pero también del testimonio de los que pasaron por ahí. Pero también de situarlo en el proyecto de la dictadura, de la Dina e incluso más atrás en la historia, del Movimiento Popular. Se tiende a describir a Manuel Contreras como un energúmeno, pero él estaba en la idea de que a través de la Dina estaba cumpliendo con un mandato histórico. ¿Cómo podemos describir ese mandato para poder comprender mejor por qué es que cuarteles como Terranova llegaron a tener la importancia que tuvieron? En el libro tratamos de explicar, desde una perspectiva histórica, el porqué del golpe de Estado y el por qué ese golpe tenía que utilizar la violación de los derechos humanos como un método para producir un “shock” en la población para sacar cierta cultura nacional desarrollista, tendiente a las reformas estructurales, un pensamiento revolucionario, etc. Entonces se requería un “shock” para limpiar de la memoria popular toda esa cultura aprendida y para eso se requería la tortura. Por eso no bastó el golpe, tenía que crearse una suerte de Task Force (Fuerza de Tarea), para llevar a cabo esa erradicación de la cultura popular que se había instalado. Ahora, la persona que sirvió para realizar ese proyecto era Manuel Contreras, ¿por qué?, porque Manuel Contreras era de los pocos oficiales que se formó en la década de los 40, en la época de la Segunda Guerra Mundial, de la Gestapo, etcetera, que imaginó fantasiosamente, un mundo, donde la policía como la Gestapo, podía instalarse, no sólo en chile, sino que también en el extranjero. El proyecto que tenía Contreras era realmente una fantasía. Era el único militar, además, que tenía esta fantasía, porque todos los demás era militares de cuartel, como Pinochet, que no van más allá de las marchas, de las órdenes, etc. Entonces este señor hizo su memoria y sus estudios, en la Escuela Militar, imaginando una policía secreta, tipo Gestapo pero adaptada a Chile y con la idea de proyectarla a nivel internacional en una lucha contra el comunismo internacional.

Y también en Manuel Contreras y la Dina no veían a las organizaciones contra quienes se ejerció la represión como meras organizaciones políticas, hay también la construcción de un imaginario interesante, ¿cómo veía la Dina a estas organizaciones? ¿Qué podemos decir para poder comprender la brutalidad con la que se actuó en villa Grimaldi? Ahí es donde hay que considerar la historia real del ejército chileno. Hay que considerar que el ejército chileno se formó en la época colonial en una guerra a muerte con el pueblo Mapuche. Fueron siglos en que no sólo hubo guerra propiamente tal, sino que saqueos, robos de mujeres, violaciones, raptos y venta de sus niños, entonces lo que aprendió el ejército, en esos siglos de formación que duró hasta el siglo XIX respecto de quien era su enemigo, eso incluyó todo lo que sería la “guerra sucia”, esa es la cuna formativa del ejército chileno y después del siglo XIX continuó haciendo lo mismo, no sólo contra lo mapuches, sino que contra el pueblo mestizo y adquirió esa cultura de que dentro del territorio hay un enemigo interno que hay que destruir por completo, violando todos sus derechos. Porque el pueblo mestizo nunca tuvo derechos, solamente podemos decir que con la legislación social después de 1925 el pueblo civil tuvo algo de derechos, por lo tanto, el ejército aprendió durante siglos que puede violar los derechos de las personas impunemente. Entonces, es eso lo que pone en juego el ejército cuando desde los Estados Unidos les llega la sugerencia de que hay que detener el gobierno de Allende a como dé lugar y que hay que detener el marxismo a como dé lugar.

Ahora tú planteas que el enemigo que estaba combatiendo Estados Unidos es distinto al enemigo que estaba combatiendo la Dina. La Dina le agregó a esta lucha entre el Este y el Oeste, entre Estados Unidos y la URSS, esta inquina que tenía contra el pueblo. No deja de ser notable, si escuchamos la última entrevista que se le hizo a Manuel Contreras, este sentido de impunidad que tienen ellos, pueden cometer los peores crímenes, no sólo contra su pueblo, sino que contra la humanidad y no se sienten culpables. ¿Cómo te explicas eso? Que no sean capaces de aceptar culpabilidad. Es por esta cultura antigua, siglos de acción impune contra su pueblo, lo que hizo Silva Renard en Santa María de Iquique, ametralló a más de 3 mil personas impunemente y nunca se sintió culpable y nunca fue juzgado.

¿Qué es lo que la Dina y la dictadura quisieron derrotar con la construcción de Villa Grimaldi y cómo les fue con eso? La idea fundamental, es que Estados Unidos necesitaba erradicar en Chile,¿ la cultura política relacionada con el nacional desarrollismo o populismo. Es una cultura que se basa en el hecho de que el Estado debe desarrollar al país protegiéndolo del libre mercado. Un desarrollo proteccionista, todo lo contrario a lo que creía Estados Unidos, una cultura nacional desarrollista que estaba instalada en Chile muy profundamente desde comienzos del siglo XX y que se consolidó con los gobiernos radicales y por supuesto con los gobiernos de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende.

Entonces el primer nivel es una derrota de un modelo político. La derrota de un modelo en tanto que es cultura compartida por la constitución, la clase política y por el pueblo, entonces era una cultura nacional que había que erradicar totalmente.

Luego estaba la idea de derrotar a una izquierda revolucionaria, de insurgencia y luego hay otros niveles como el humanismo profundo de los chilenos desde donde brota la reflexión crítica. 30 años despues qué pasa con esto. Yo creo que aparte de la derrota de los grupos más radicalizados, hay aquí una cuestión más de fondo, que es destruir la cultura social solidaria, cooperativa comunitaria. Porque pensemos que el socialismo tiene que ver con eso, la Democracia Cristiana, la primera, no la actual, luchaba por establecer un comunitarismo, luego esta toda la fraternidad y la camaradería propia de los pobres, entonces, este lazo asociativo es la base de un concepto también socialista de la sociedad. Destruir esto era muy importante para establecer encima de eso la cultura libre cambista, que exalta al individuo, la competitividad, que son exactamente los valores que se quisieron establecer en el nuevo sistema educacional chileno.

Tu planteas al final, sin embargo, que no lograron destruirlo del todo y que ahora está el germen de la reconstrucción de esa forma de relacionarse. Hay un capítulo en el libro, que es el que sigue a la descripción de todo este proceso de tortura, que habla de algo que la Dina no previó, que nadie previó, que es la reconstitución de los lazos de camaradería entre las mismas víctimas. En los huecos que dejaba el sistema de tortura, todos los que estuvimos allí, nos hacíamos cariño, nos cuidábamos mutuamente, reconstituíamos la base de nuestro pensamiento que es la solidaridad y eso no lo mataron, podían torturar a la gente, matarla, pero ahí mismo surgía en Villa Grimaldi esta solidaridad que ha seguido creciendo hasta el día de hoy y que se ve reflejada en los movimientos sociales.

 radio.uchile.cl

Jacha Mallku en Chile

Una banda emblemática de la música Andina, con 27 años de trayectoria y 24 discos, fue el gran invitado de la fiesta cultural realizada por la comunidad Boliviana en Chile. El evento se realizó el 31 de octubre en el Cerro Blanco, comuna de recoleta. El C.C.P. estuvo presente en el evento y obtuvo algunos registros visuales para su difusión.

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