Convocatoria a una movilización popular en la ciudad de Cajamarca

Perú

Convocatoria a una movilización popular en la ciudad de Cajamarca

Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca

PRONUNCIAMIENTO

El Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, se dirige a todas las organizaciones sociales, ambientalistas, ciudadanos y pueblo en general para manifestar lo siguiente:

  1. Que, ante el avance de las empresas mineras nacionales y transnacionales para depredar, saquear y contaminar el medio ambiente y nuestros recursos naturales, es necesario ampliar y profundizar la organización popular tanto en el campo como en la ciudad.
  2. Que, Minera Yanacocha, contando con el aval y la complicidad de Ollanta Humala y el Ministro de Energía y Minas, ha recibido carta blanca para continuar con las operaciones mineras en la zona de Conga, poniendo en peligro el ecosistema altoandino y especialmente la Laguna El Perol.
  3. Que, como parte del proceso de resistencia pacífica, es necesario y pertinente desarrollar un proceso de lucha por etapas, concentrando la lucha en lugares estratégicos del campo y la ciudad, de tal forma que recibamos la adhesión de todos los cajamarquinos que defienden el agua y la vida.
  4. Que, reconocemos el rol desempeñado por los guardianes de las lagunas y valoramos la actitud firme de las rondas campesinas de la zona en conflicto en el campo, así como la actitud firme de todos los pueblos ambientalistas.

Por lo expuesto: Acordamos

  1. Convocar a una movilización popular en la ciudad de Cajamarca, como parte del proceso de resistencia, el día lunes 17 de Junio del presente, cuya concentración se realizará en la Plaza de Armas frente a la Iglesia San Francisco a partir de las 9 am.
  2. Ratificar nuestro compromiso de lucha en defensa del agua, la vida y el medio ambiente, así como proponemos la centralización y coordinación de las medidas de lucha a partir de la iniciativa de los hermanos campesinos de Sorochuco, Huasmin y comunidades afectadas.
  3. Luchar contra todas empresas mineras y sus proyectos mineros que amenazan nuestra vida, nuestro medio ambiente, como son la Empresa Sulliden Shahuindo, Lumina Copper, Newmont – Yanacocha, Gold Fields, Estrella Gold Corporation, Coimolache, etc.

 

¡Conga no va, va el pueblo organizado!

¡Defendamos las lagunas altoandinas de Cajamarca!

Entre Keynes y Marx

El economista Antonio Sanabria analiza las enseñanzas de los dos pensadores en el Seminario de Ciencias Sociales de ATTAC y el CEPS
Entre Keynes y Marx

“Quien se pronuncia por el camino reformista en lugar de y en oposición a la conquista del poder político y a la revolución social, no elige en realidad un camino más tranquilo, seguro y lento hacia el mismo objetivo, sino un objetivo diferente. En lugar de la implantación de una nueva sociedad, elige unas modificaciones insustanciales de la antigua”.

Estas palabras de Rosa Luxemburgo resumen la dialéctica reforma/revolución, que bien podrían encarnar dos grandes pensadores, Marx y Keynes. A pesar de que se les considere dos economistas enfrentados (Keynes, un “médico” del capitalismo, que pretende reparar sus averías; y Marx un partidario de la ruptura radical y la revolución), pueden extraerse lecciones de la obra de ambos para arrostrar la actual crisis.

El economista crítico “de vocación” (como se define), miembro del consejo científico de ATTAC, del colectivo Novecento y colaborador del portal econonuestra.org, Antonio Sanabria, ha analizado algunas de estas aportaciones en el Seminario Crítico de Ciencias Sociales que organizan ATTAC-País Valencià y el CEPS. Entre los principales campos de investigación del ponente destacan la economía del desarrollo, sobre todo en América Latina, la economía financiera y los programas de ajuste estructural. Es, asimismo, uno de los autores de “Lo llamaban democracia”, libro del colectivo Novecento editado por Icaria.

Antonio Sanabria califica a John Maynard Keynes como un científico social “honesto”, un reformista “interesante” al que se debe leer. Aunque es cierto, matiza, que otros economistas coetáneos de este autor, como el polaco Michel Kalecki, lleguen más lejos al combinar en sus análisis factores como los estímulos a la demanda y la lucha de clases. Pero la historia no les ha otorgado los mismos honores. Aunque reacio al socialismo y a las revoluciones, Keynes devino un gran crítico de la economía ortodoxa. Consideraba el capitalismo como un sistema histórico acotado, es decir, con principio y final. Pero ello no quiere decir que fuera partidario del socialismo y las revoluciones: siempre fue reacio a los mismos.

Antonio Sanabria caracteriza de este modo a Keynes: “un partidario del gradualismo y las reformas; no tenía prisa porque llegara el final del capitalismo; ahora bien, adquirió conciencia de que algunas cosas no funcionaban en el sistema económico y pretendía contribuir a su reparación”. Tampoco le agradaba el ambiente rígido e hipócrita de la sociedad victoriana que le tocó vivir. Alérgico en un principio a las lecturas de Marx, acabó leyéndolo con bastante provecho.

De entrada, una paradoja. ¿Por qué ha de resultar interesante para la izquierda un economista millonario, de clase alta, que además de poseer conocimientos en el campo de las matemáticas y el mundo financiero, especulaba en bolsa? Finalizada la primera guerra mundial, Gran Bretaña declina como principal potencia del planeta al tiempo que Estados Unidos emerge hasta llegar a desbancarla. En ese contexto, Keynes se fija en un problema hasta el momento desatendido por la ciencia oficial: el desempleo. Antonio Sanabria resalta que hasta los años 70, la ortodoxia económica explicaba el paro, simplemente, por el lapso de tiempo en el que un trabajador pasaba de un empleo a otro; o por supuestos en los que el trabajador rechazaba las condiciones de un mercado que se suponía “perfecto”.

Pero Keynes observa en Gran Bretaña, en la década de los años 20 del pasado siglo, tasas de desempleo superiores al 20% y, aunque la economía experimente una mejora, estas índices siempre pasan del 10%. A ello se añadía una protección social muy precaria. El economista británico se interrogaba entonces por una economía que, aparentemente, funcionaba de manera adecuada, pero coexistía con tasas de paro muy elevadas. En este punto puede extraerse una de las primeras lecciones de Keynes para encarar la crisis actual, según Antonio Sanabria: “pensaba que no eran sostenibles cifras de desempleo tan altas como aquéllas, y que la ciencia económica no considerara el paro una prioridad”.

También por una cuestión de pragmatismo, es decir, para que los soviets no llegaran a implantarse en Londres (en sus conversaciones con políticos del partido Liberal y Laborista, Keynes confesaba su preocupación por la amenaza de procesos revolucionarios). Pero, en todo caso, pensaba que priorizar el paro no era tanto una cuestión técnica como de voluntad política. ¿Y Marx? “Consideraba el desempleo como algo intrínseco a la lógica del capitalismo; e incluso llegaba más lejos; pensaba que el paro podía suponer una ventaja para el funcionamiento del sistema, ya que presionaba los salarios a la baja; en relación con esta idea acuñó la expresión ejército de reserva”, subraya el economista de ATTAC.

Antonio Sanabria también recuerda que en la obra “Teoría General del empleo, el interés y el dinero” (1936), Keynes acierta a romper con el paradigma liberal que hoy se mantiene para explicar el desempleo, por ejemplo, en la periferia europea: salarios por encima de la productividad, que se juzga baja, lo que lleva a una elevación de los precios y, por extensión, a una pérdida de competitividad. “Keynes nos señala cuestiones que actualmente resultan obvias; que el salario no es sólo un coste para el que contrata, sino también una renta que se traduce en capacidad de compra”, explica Sanabria. Por eso se centró en la demanda y en los estímulos a la misma.

Otro dogma de la ortodoxia económica, en la época de Marx, de Keynes y hoy: el mercado funciona como una reunión de sujetos libres, que intercambian mercancías desde su libertad individual. Un supuesto teórico que rechazan tanto Keynes como Marx. La libertad de los trabajadores sólo es tal si se asocian entre sí para tener alguna fuerza en la contratación. Partiendo de esta premisa, Keynes viene a defender la intervención en el mercado laboral. Recupera, asimismo, algunos postulados de teóricos anteriores a los economistas clásicos, que le sirven para romper con éstos. Por ejemplo, el hecho de observar la economía como un medio y no como un fin en sí mismo.

Antonio Sanabria advierte de la cautela con la que se debería encarar la lectura de Keynes y Marx. “Ninguno de los dos hizo recetarios”. Al contrario, “se cuestionaban las cosas, se hacían preguntas científicas”. Por ejemplo, ¿Resulta viable el capitalismo como sistema económico y social? ¿Lleva la suma de egoísmos individuales, por la acción de la “mano invisible”, al beneficio colectivo? Sin embargo, comenta Sanabria, “algunos economistas marxistas y keynesianos se limitan –desgraciadamente- a reinterpretar lo que en su día pudieran decir estos autores; yo prefiero extraer enseñanzas de lo que dijeron; y destacar sobre todo algo: que se atrevieran a dudar”. Después de interrogar a la realidad como científico social, Marx concluyó que el capitalismo no representaba el orden natural de las cosas y, además, que no era un sistema económico viable.

El filósofo de Tréveris aporta otras claves para hacer inteligible el funcionamiento del capitalismo. A partir de la teoría del valor-trabajo y la formación de los precios –cuestiones todavía hoy no resueltas, que Marx estudió después de Adam Smith y David Ricardo- el economista germano nos recuerda algo esencial: que es la clase trabajadora la realmente necesaria para que la economía funcione y, más aún, es la que realmente (como decía algún economista) crea a las clase de los empresarios. Según Antonio Sanabria, la pregunta que subyace a “El Capital” es si el sistema capitalista y la democracia resultan compatibles. O, planteado en otros términos, si tiene sentido reparar el capitalismo (un motor seriamente averiado) para que continúe funcionando. Estudiando la economía capitalista como formación histórica, Marx aporta otra gran lección para el presente: Nunca se propuso como una solución para la humanidad, sino que se trata de un sistema económico que una clase social implanta, en un periodo histórico, en función de sus intereses.

Tirando del hilo argumental, estas reflexiones llevan a rotundas conclusiones políticas: existen derechos democráticos por encima de la economía, según Antonio Sanabria. Por eso, añade, “cuando se nos dice que determinadas reivindicaciones, como las auditorías de la deuda, no son técnicamente viables, hemos de responder apelando a principios democráticos generales”. Y, siguiendo a Marx, reconocer la existencia de las clases sociales (Vicenç Navarro recuerda a menudo que se identifican las clases sociales con “lo antiguo”; pero igual de antigua es la Ley de la Gravedad, sin que esto la convierta en una falacia).

La obra de Keynes y de Marx sirve en el dramático presente para ejercer la crítica, dudar de las verdades oficiales, romper tópicos y dogmas. Sobre todo, concluye Antonio Sanabria, para cuestionar la posición que exhiben los economistas, “casi unos gurús a los que se tiene un respeto reverencial; pero realmente los economistas hemos de estar al servicio de la gente, que es la que finalmente ha de tomar las decisiones”. “Los supuestos expertos en economía han acumulado un gran poder respecto a la sociedad y la democracia”, remata.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

Se silencia la palabra de los mapuches y la causa de los conflictos

Entrevista a la lonko Juana Cuante
“Se silencia la palabra de los mapuches y la causa de los conflictos”
Azkintuwe

Juana Cuante trenza su pelo con destreza y esperanza. Lonko de Pitriuco y cacique mayor de la Junta general de Caciques de la Provincia de Valdivia, su misión es hablarnos de la machi Millaray Huichalaf y su injusta persecución en la zona sur. Juana prefiere ser fotografiada con su vestimenta tradicional, después de haber conversado. Dice: “Estoy ejerciendo el rol de vocera de los lof en resistencia del río Pilmaiquén, territorio que hoy se encuentra amenazado por un sinnúmero de proyectos e inversionistas extranjeros y chilenos”.

“Vivimos un grave conflicto en Pilmaiquén, que se inició con la invasión de la hidroeléctrica Pilmaiquén Sociedad Anónima, que pretende construir una central sobre el río, afectando a muchas comunidades aledañas al río, destruyendo el complejo ceremonial mapuche williche Ngen Kintuante, un complejo muy antiguo, donde los mapuches han llegado para ejercer su espiritualidad, la forma de relacionarse con la tierra”, explica. En Valdivia estuvieron encarcelados quienes han defendido el Ngen Kintuante ante la amenaza de la hidroeléctrica, que pretende construir varias centrales sobre el río. La empresa y el gobierno han desconocido la presencia y los derechos de las comunidades mapuches williches como Maihue, El Roble-Carimallín y Lumaco, como también las de Mantilhue, aguas arriba, desconociendo, además, la importancia del Kintuante, espíritu tutelar del río Pilmaiquén, que será inundado y destruido.

Juana cuenta que desde el año 2007 la empresa gestiona el trámite legal para instalarse sobre el río: “…Ahí comenzaron a ocurrir situaciones que hoy están afectando a las comunidades… No se han hecho consultas previas, y están ocupando nuestro territorio, nuestro espacio… cortando árboles, negando la existencia de los lof y comunidades, y allanando, encarcelando y criminalizando a nuestras autoridades espirituales, como la machi Millaray Huichalaf”, dice.

Pero la joven machi Millaray, de 23 años, no es la única autoridad espiritual que hoy es perseguida. Quizás pocos recuerden que hace algunos años la machi Adriana Loncomilla, de Pidima, en Ercilla, fue golpeada, amarrada y torturada por efectivos policiales, que allanaban y reprimían brutalmente a quienes ocupaban un fundo. O que la machi María Claudina Ancamilla, de avanzada edad, fue cobardemente agredida en Temulemu por Carabineros, resultando con varias fracturas y contusiones gravísimas. No es coincidencia. Autoridades espirituales han venido asumiendo, de manera activa, procesos de defensa de territorios como es el Kintuante.

No se respeta Convenio 169

Según la lonko Juana Cuante, la salud de la machi Millaray “se ha deteriorado tras su encarcelamiento”. Los machis requieren con urgencia de “atención especializada desde la perspectiva cultural ancestral mapuche, lo que les ha sido negado por Gendarmería, que ni siquiera les deja entrar lo que necesitan para hacer sus ceremonias”, dice. El encarcelamiento de un o una machi es algo delicado, pues son “personas espirituales” que deben estar “en permanente contacto con la naturaleza, sus familiares y la comunidad”. Entran en “estado de trance” para “comunicarse con los espíritus tutelares”.

A las autoridades esto no les importa. No comprenden esa espiritualidad. Por el contrario, pretenden eliminarla, destruirla, sino no se explicaría que ansíen inundar un complejo ceremonial y espiritual, o que hayan inundado cementerios sagrados, o que hayan arrasado con rewes y árboles centenarios, o que no les importe contaminar parajes donde habitan espíritus tutelares de ríos y montañas, del mar, de nuestros abuelos… No les importa. Los derechos del pueblo mapuche no son respetados a pesar de que diversos gobiernos chilenos han firmado y ratificado Convenios e instrumentos internacionales de derechos humanos. La matriz del pueblo mapuche es su espiritualidad, su relación con las fuerzas de la naturaleza. Es decir, se está atacando la esencia del mundo mapuche.

No parece un olvido ni casualidad que los tribunales ignoren el artículo 10º del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que dispone que “cuando se impongan sanciones penales a indígenas se deberán tener en cuenta sus características económicas, sociales y culturales”, y “deberá preferirse tipos de sanción distintos del encarcelamiento”. La joven machi Millaray Huichalaf, quien además es madre de una pequeña niña de tres años, pasó varios meses encarcelada, luego de ser hostigada, perseguida y criminalizada por defender su cultura, su pueblo-nación, sus lugares ceremoniales de la muerte y la destrucción, por oponerse a la brutal construcción de represas sobre parajes sagrados.

Millaray hoy se encuentra con medidas cautelares. “Nuestra lucha es por la sobrevivencia de nuestro pueblo, de nuestra cultura”, dice la lonko Juana Cuante, tan joven como Millaray, y tan fuerte y decidida como ella. Ninguna cárcel chilena reúne las condiciones mínimas ni es el lugar apropiado para que los machis se comuniquen espiritualmente con las fuerzas püllü, con los espíritus, y los ngen mapu, los dueños de los lugares sagrados. “Las acusaciones en su contra son simplemente una persecución política debido a que ella lideró la defensa del Pilmaiquén y sus espacios sagrados”, agrega Juana Cuante.

El 30 de enero de 2013 un grupo ERTA de la Policía de Investigaciones (PDI) allanó varios domicilios en Río Bueno y Osorno, deteniendo a seis mapuches. La orden provino del fiscal Sergio Fuentes. La prensa y la policía mostraron a los detenidos como “los autores de un ataque incendiario ocurrido en el fundo Pisu Pisué”, ocurrido a principios de enero. Según policías y acusadores, en el domicilio de la machi Millaray “se incautaron armas de fuego hechizas, municiones, ropa y accesorios militares, teléfonos celulares y panfletos alusivos a reivindicaciones mapuches”. A pesar de estas burdas “pruebas”, el tribunal determinó “150 días de investigación”. Junto a la machi Millaray se detuvo al machi Tito Cañulef Neipán y a los comuneros Aquiles Delgado Ahumada, Alex Bahamondes Garrido, Cristián García Quintul y Francisco Jones Huala.

“Machi es una autoridad espiritual. En la machi o el machi está la responsabilidad de comunicar a la naturaleza y a sus hijos”, dice Juana Cuante. ¿Alguna autoridad chilena entenderá lo que eso significa? La machi debe velar por la armonía y el equilibrio entre la naturaleza y sus hijos. Y es lo que la machi Millaray ha hecho al dedicar sus mayores esfuerzos a la defensa y recuperación de territorios ancestrales mapuches, especialmente el lugar donde reside el espíritu tutelar del Pilmaiquén, el Ngen Mapu Kintuante, en la ribera del río.

Palabra de Lonko

– ¿Las comunidades ocuparon el Ngen Kintuante?

“Sí, sin embargo, en 2007, las autoridades negaron la existencia de comunidades indígenas. En 2009, recién nos enteramos de esta situación, de qué es lo que dimensiona el conflicto, quienes serían afectados y de qué forma tendríamos que defender aquel espacio. Ese año empiezan las movilizaciones a nivel regional, en comunidades, movilizaciones políticas, marchas, trawün, manifestaciones y mitines para entregar información sobre el río Pilmaiquén y cómo el complejo ceremonial mapuche williche se verá afectado con la construcción de las hidroeléctricas. La vocería de aquel conflicto la encabezó en ese entontes la joven machi Millaray Huichalaf, del sector El Roble-Carimallín, apoyada por la comunidad y por diferentes autoridades ancestrales del territorio, que avalan su trabajo de organización en la defensa del Kintuante, lo que ha involucrado a diferentes entes sociales tanto mapuches como no mapuches en defensa del río Pilmaiquén.

Las propuestas salieron de las comunidades, para vincular a las organizaciones sociales, sean de la ciudad o del campo, las juntas de vecinos, movimientos estudiantiles, universitarios, pobladores… Y se empezaron a hacer foros… Nuestra problemática salió del sur a diferentes lugares. Hemos llegado hasta a Valparaíso. En este proceso de defensa del Pilmaiquén existe otra inquietud de las comunidades: reivindicar el espacio, el Kintuante, que no está en manos mapuches, está en manos de particulares, en este caso de un pastor evangélico, que es un ex carabinero. Empieza un proceso de apertura de carpetas en la Corporación Nacional Indígena (CONADI), y se abre una que es por ‘reivindicación de tierras’. Eso está estipulado en la ‘letra b, artículo 20’. Esa carpeta se abrió hace unos dos años. Se entregaron antecedentes de los informes medioambientales de la empresa, informes antropológicos que indicaban que ese lugar era de connotación espiritual.

El pastor evangélico, por orden de la empresa, decide cortar alrededor de veinte pellines que eran parte del complejo ceremonial, que está compuesto por el río, las aguas subterráneas, los esteros, emplazados en aproximadamente 15 hectáreas… Cortó árboles y provocó que las comunidades se vieran afectadas directamente, que vieran invadido y ultrajado su complejo ceremonial, y decidieran ocupar el Kintuante varias comunidades. Luego aparecieron otras. Las autoridades ancestrales fueron a ocupar el territorio… Recibimos represión por parte de la policía y el Estado… hubo Carabineros, desalojos y desalojos, que en algunas oportunidades tuvo a personas detenidas, entre ellas la machi Millaray junto con el machi Tito, en un palin… Se organizó un palin y se entró a hacer una ceremonia. Cinco horas después, llegó violentamente Carabineros a desalojar. Incluso tomaron detenidos a niños. La machi Millaray salió libre pero empezó la persecución política en su contra”.

Según Juana Cuante a Millaray la persiguen por lo que representa para las comunidades que luchan por la defensa del Pilmaiquén: “Los acusan de hechos de violencia que habían sucedido en el territorio, ya tienen a sus presuntos culpables… Los acusan de incendios, de supuestos ataques a policías, y empezaron a vincular esos incidentes con el movimiento de defensa del río Pilmaiquén… El 30 de enero, llegaron alrededor de las 5 de la mañana, policías de la PDI con un Equipo de Reacción Táctica, que es gente totalmente encapuchada, vestida de negro. Son unos robots… Allanaron diferentes casas de la comunidad y en la ciudad de Osorno, entre ellas, la vivienda de la madre de la machi Millaray. La policía acusa a la machi de ‘tenencia ilegal de arma’. Pero lo que encontraron era un arma de fogueo. Eso lo ha dicho reiteradamente la investigación y también los abogados”, señala. “Pero se sigue criminalizando a la machi Millaray, ¿por qué lo decimos? Existe persecución, ya que el abogado querellante ha hablado reiteradas veces de la ‘vinculación que podría tener la machi Millaray con la Coordinadora Arauco Malleco (CAM)’, y con ‘otros activistas mapuches que pertenecen a organizaciones más radicales’. Pero es en su labor de machi que ella ha asistido seis veces a visitar a los prisioneros políticos, ha liderado tomas y marchas supuestamente ‘ilegales’… Esos son todos los ‘vínculos’ que los hacen suponer que fueron mapuches los que incendiaron una casa en el fundo Pisu Pisué. La machi Millaray es acusada de encubridora, además”, subraya.

– ¿Encubridora de qué?

“…De incendios, porque, supuestamente, victimas reconocerían a los lamien que hoy están procesados… Pero todas las veces del juicio se ha indicado que las personas que entraron en ese fundo estaban ‘cubiertas con capuchas y con ropas y armas’ que no tienen nada que ver con lo que la policía dice que encontró en la casa de la machi”.

– ¿Cuánto dudará la investigación?

“Han dicho que 150 días, después del día de la formalización. Son alrededor de 5 meses. La formalización ocurrió a principios de febrero”.

– ¿Y quiénes son los abogados?

“Hay abogados que son de la Defensoría Penal Pública y otros lamien tienen abogados particulares”.

– ¿Han hecho gestiones con parlamentarios y organizaciones sociales?

“Sí. La difusión viene desde que nos enteramos de los planes de la empresa. Desde que los lamien fueron encarcelados varias veces hemos viajado a Santiago y Valparaíso delegaciones desde el sur, compuestas por autoridades ancestrales y familiares de los prisioneros políticos, a manifestarles, por ejemplo, a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, la situación en la que se encuentra la machi y los comuneros, pero también la situación en la que se encuentra el territorio mapuche williche con la aceptación de una hidroeléctrica en su complejo ceremonial… El Kintuante es de vital importancia para las comunidades ya que desde cordillera a mar se concentran en ese lugar muchas comunidades todos los años. Si bien es cierto, la tierra no está en manos de mapuches legalmente, las comunidades han hecho un uso ancestral, tenemos derecho consuetudinario.

Nos ampara el Convenio 169 de la OIT. Hay que dejar en claro que la ley está siendo pisoteada por las autoridades, en este caso gobernadores, intendentes y el presidente de la República, y por las empresas, porque no se ha hecho una consulta previa, como corresponde cuando se quiere intervenir recursos naturales en territorios indígenas. Queremos denunciar las prácticas de las transnacionales hidroeléctricas, mineras, termoeléctricas, forestales, etcétera, que saquean los recursos naturales de las comunidades indígenas, apoyados por los gobiernos de turno y los políticos que hoy se encuentran en el poder o que se encontraban en el poder, como el dictador Augusto Pinochet y compañía. En la empresa que quiere instalarse sobre el Pilmaiquén está Hernán Büchi, ex ministro de Pinochet. La empresa no tiene ninguna intención de dejar de construir. Así lo ha manifestado en conversaciones con el pastor evangélico. Pretende comprar el terreno. Estamos preocupados porque ha habido rumores de que ya le habrían comprado el terreno”.

– ¿Son varias hidroeléctricas las que quieren construir?

“En el mismo río ya hay dos construidas. Y quieren construir otras más. Una se inauguró hace algunos meses. Después de un mes de funcionamiento, la turbina con la que iniciaron el proceso de generación de electricidad, se quemó. Otra la construirían un poco más abajo de esa, y ahí construirían otras más. Todas las comunidades –reducciones- que existen desde la cordillera, todo lo que es la Región de Los Ríos y la Región de Los Lagos, serán afectadas por la destrucción del complejo ceremonial y espiritual Kintuante. No estamos hablando aquí de que va a ser un grupo de comunidades no más, o de una comunidad individual. La inundación afectará todo, es todo el territorio el que está por desaparecer. Las comunidades acuden al lugar todos los años con un rito que se llama lepün, en el que manifiestan el respeto a la naturaleza, la adoración a los espíritus de los antepasados, y que involucra a un sinnúmero de personas. Este complejo espiritual es para el bien común de la comunidad, es un bien colectivo. No se puede dejarlo bajo el agua, porque desaparecería la cosmovisión y filosofía mapuche”.

Juana Cuante informa que han conversado con varios diputados, con la Comisión Ética contra la Tortura (CECT), con autoridades de Gendarmería, con la Dirección General de Aguas (DGA), que son quienes tienen que dar el permiso para el inicio de construcción de obras hidráulicas sobre el río: “Conversamos con diferentes organismos. Entregamos una carta en el MIDEPLAN para dar cuenta de que la empresa quiere construir sobre un complejo ceremonial. Tuvimos encuentros con diversas organizaciones sociales en Santiago, tanto mapuches como no mapuches, con organizaciones estudiantiles como la FECH, con radios comunitarias, prensa escrita, etcétera”. También conversaron con los diputados que componen la Comisión de Derechos Humanos. “Se comprometieron a hacer una visita a los presos, para dar un espaldarazo político a su situación, de que realmente se están pasando a llevar los derechos humanos y los derechos de los pueblos indígenas, y apoyar la presunción de inocencia, que hoy es negada por el Fiscal y el abogado querellante”.

– Hace poco un grupo de bomberos reconoció que ellos habían iniciado incendios de los que fueron acusados mapuches…

“Claro que sí, tengo conocimiento que reconocieron haber iniciado incendios, y se acusó a comuneros mapuches. Me parece aberrante. Se acusa a comuneros mapuches de incendios, se culpa a comunidades, se reprime, se persigue. Cuando sale la noticia a la luz, se vincula a grupos relacionados con la causa mapuche. Pero cuando se comprueba que realmente no son mapuches, la información se invisibiliza. Por eso hablamos de tergiversación. Se tergiversa la causa mapuche, se silencia la palabra de los mapuches, la verdadera causa de los conflictos. Eso es criminalización”.

-¿Qué edad tiene la hija de la machi Millaray?

“Solo tres años. Conversamos con una ONG de derechos humanos que tiene que ver con la defensa de los niños. Planteamos la situación de riesgo de nuestros niños. Están siendo maltratados psicológica y físicamente… En la serie de allanamientos que ocurrieron en las comunidades, los hijos de los lamien fueron sacados a las cinco de la mañana, desnudos, fuera de la ruca. La PDI tenía que sacar fotos y en ellas ‘no debían aparecer menores de edad’. ¿Quién responde por la gente maltratada? ¿Quién responde por las casas que fueron totalmente destruidas? Los policías de la PDI llegaron a dar vuelta todo, botaron la comida, los alimentos que tenían las familias, rompieron sus enceres, sus sillones, los colchones… tiraron la ropa afuera, y después del allanamiento viene una lluvia y todos los artefactos eléctricos se mojaron, la ropa se embarró, por lo tanto, quedó inutilizable. ¿Quién responde por eso? ¿Y por los niños detenidos?

La machi Millaray despertó a las cinco de la mañana con un policía ERTA encima de su cama, apuntándole con una metralleta. Y ella estaba durmiendo con su pequeña hija. Había dentro de la casa un menor de un mes de vida… y llegaron 50 efectivos o más a desvalijar todo, destruyeron todo buscando supuestamente pruebas, buscando pancartas, lienzos de las marchas de la reivindicación del espacio ceremonial… Todo eso fue llevado como ‘prueba’. Violentaron el rewe, el campo ceremonial de la machi, lo que es un atropellamiento fatal hacia nuestra cultura”.

(*) Jessica Castañeda Castrillón, periodista colombiana. Solicitante de asilo en Chile. Publicado por el Periódico Mapuche Azkintuwe www.azkintuwe.org.  

 

La miseria de las izquierdas democráticas

La miseria de las izquierdas democráticas

 

 

Boaventura de Sousa Santos, sociólogo y profesor universitario[i], en su artículo “Tercera carta a las izquierdas”[ii] nos dice lo siguiente:

“Cuando están en el poder, las izquierdas no tienen tiempo para reflexionar […] y, cuando lo hacen, siempre es como reacción a cualquier acontecimiento que perturbe el ejercicio del poder. La respuesta siempre es defensiva. Cuando no están en el poder, se dividen internamente para definir quién será el líder en las próximas elecciones […].”

El profesor De Sousa concluye: “Esta indisponibilidad para la reflexión, que siempre ha sido perniciosa, hoy es suicida.”
Lo que está pasando con las izquierdas a nivel mundial no puede ser más evidente en el caso peruano. No existe una inclinación a la reflexión. O es conservar lo ganado en términos de poder, o es la lucha interna por ser el candidato a las elecciones. El actual quehacer de las izquierdas está muy alejado de la real problemática de las mayorías nacionales. Está muy lejos de querer construir el futuro. En breve, estamos frente a la miseria de las izquierdas democráticas.

Recientemente, el historiador y profesor universitario Antonio Zapata Velasco, ante un auditorio joven de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque, y con motivo de un homenaje a Javier Diez Canseco, se expresó en estos términos: nuestra generación (refiriéndose a la de él y Javier) juega el rol de “tapón” al avance de las nuevas generaciones de izquierdistas.

El historiador Zapata no está lejos de la verdad. Porque las izquierdas de su generación se han dedicado solamente a las luchas defensivas, dejando para mañana las luchas por la transformación de esta economía y sociedad totalmente injusta. Se oponen, y lo que es más grave, combaten todo intento de reflexión que escape a su comportamiento de cúpula anquilosada y reformista.

Las izquierdas democráticas, con el poder en sus manos o sin él, se han dedicado a “mejorar el capitalismo”. En corto, han claudicado ante los dueños del capital y sus cancerberos. Han dejado para mañana las luchas de transformación. Es un comportamiento de traición. Buscan un líder para las elecciones, incluso fuera de sus rangos, para usufructuar del poder, en lugar de reflexionar sobre las causas profundas de los fracasos continuos de los movimientos de izquierda, tanto a nivel nacional como mundial.

Las ansias de retener la pequeña parcela de poder conquistado, o de conquistar un nuevo espacio, conduce a estas izquierdas democráticas a decir y practicar la idea de que “todo es político”. Para sus fines electoreros, evidentemente, “todo es político”. Pero, el destino del pueblo no está en conquistar el poder para, a partir de él, seguir desarrollando el capitalismo. El destino del pueblo es realizar la transformación.

Y la transformación, en términos precisos es, primero, la eliminación de las desigualdades socio-económicas que se expresan en pobreza de un lado y riqueza del otro; segundo, la eliminación del desempleo que condena a millones de personas a vivir al margen de la sociedad y; tercero, superar el atraso de cientos y miles de años en antiguas formas de trabajar que condicionan un cuadro de vida miserable de nuestros hermanos de la selva y de los Andes.

Tres grandes males de los pueblos del Sur que tienen como origen a la Repartición Individualista del resultado neto de la actividad económica, y a su mecanismo de extorsión, la Configuración Mundial, que facilita la concentración en los países del Norte, y muy especialmente en las grandes multinacionales, la casi totalidad del valor agregado por los pueblos del mundo.

Es urgente entonces, construir, desde ahora, las bases económicas de la nueva sociedad. Es urgente comenzar a construir el mañana. Convirtamos nuestras luchas reivindicativas en luchas de transformación. Levantemos la cerviz y luchemos por el mañana y no por la dádiva de ahora.

De esta forma, llegado el momento, contaremos con una base económica que pueda sostener sólidamente la decisión política de cambiar definitivamente las reglas de juego.

Continuar en esta posición y práctica insana de “puro político” es, simplemente, no querer comprender por qué, ahora, las mayorías desconfían de todo lo que es “izquierda”. Tantos años de luchas defensivas han terminado por cansar, desconfiar y desilusionar. Eso pasa con las luchas sindicales, eso pasó con las luchas del Sutep, eso pasará con las movilizaciones contra el proyecto minero Conga.

Notas
[i] Boaventura de Sousa Santos es sociólogo y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra, Portugal.
[ii] http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=5356