Hablemos de la pobreza en el aula y pensemos cómo erradicarla

Hablemos de la pobreza en el aula y pensemos cómo erradicarla

 

El diario de la educación

 

La pobreza no tiene soluciones fáciles, hay que entender los diferentes elementos que tienen que ver. En todas partes tenemos que hablarlo, también en la escuela, en casa, en los medios de comunicación…

 

La Organización de las Naciones Unidas dedica el 17 de octubre a la erradicación de la pobreza. ¿Qué es la pobreza? Existen diferentes definiciones, pero hay que pensar en la pobreza como las condiciones vitales de privación que sufren muchas personas en el mundo fruto de su escasez de recursos económicos o de la falta de capacidades para vivir con la dignidad que se considera necesaria.Este 2017 hace 30 años que el sacerdote francés Joseph Wresinski (1917-1988) hizo un llamamiento para luchar contra la pobreza y cinco años después la ONU declaró este día como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Wresinski quiso atraer la atención hacia la exclusión que sufren las personas en situación de pobreza extrema en nuestras sociedades e impulsó el Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo (1957). Wresinski definía la pobreza desde la escucha de lo que le explicaban las personas que la padecían:

“Los más pobres nos lo dicen a menudo: no es sólo tener hambre o no saber leer, ni siquiera el no tener trabajo, que es la peor desgracia que le puede ocurrir al hombre; lo más terrible de todo es saber que uno no cuenta para nada, hasta el punto de que se ignora incluso nuestro sufrimiento. Lo peor es el desprecio de nuestros conciudadanos. Porque es ese desprecio el que nos deja al margen de todo derecho, lo que hace que la gente nos rechace, lo que nos impide ser reconocidos como dignos y capaces de responsabilidades. La mayor desgracia de la extrema pobreza es la de ser una especie de muertos vivientes durante toda nuestra existencia”

A veces pensamos que son pocas las personas que sufren pobreza, suele ser una realidad oculta. Pensamos en muchas ocasiones que la pobreza es propia de países lejanos. En el mundo hay millones de personas viviendo en situaciones de pobreza. Pero la pobreza también afecta a mucha gente en nuestra sociedad, está en nuestras aulas porque la sufren las familias, pero quizás no la tratamos en los espacios formativos. Quizás si atendemos a la pobreza cercana también nos empezará a preocupar más la lejana.

En España se crea riqueza, una clara evidencia es que aumenta la renta media (10.708 euros por persona en 2016; un 3 % más que en 2014), pero también es cierto que crece y se cronifica la pobreza. La pobreza se consolida. La población que vive en riesgo de pobreza después de transferencias sociales, después de haber recibido políticas públicas para evitarla, representa un 22, 3% de nuestra sociedad. La pobreza afecta a la infancia más que a otros colectivos. En España un 28,9 % de los menores de 16 años se encuentran en situación de pobreza, un porcentaje por encima del nivel de pobreza de la sociedad. Los datos aquí presentados proceden del Instituto Nacional de Estadística.

La pobreza que viven las personas tiene efectos directos sobre sus vidas. Las personas que sufren la pobreza suelen vivir menos años y en peores condiciones, sufren más enfermedades, deben hacer más estancias hospitalarias, deben tomar más medicamentos… En la escuela también se notan de diferente manera los efectos de la pobreza. Los chicos y las chicas que sufren la pobreza tienen más dificultades educativas, van menos a la universidad… Esto después tendrá efectos que podemos identificar, por ejemplo, en sus trayectorias laborales: tienen trabajos peor pagados y con peores condiciones laborales… En el mercado laboral podemos encontrar una precarización de las condiciones de trabajo. En España el 26,8 % de las personas contratadas tiene contratos temporales y esta modalidad afecta sobre todo a la juventud. La tasa crece hasta el 68 % en la franja de 16 a 24 años. Es decir, lo tienen muy difícil para salir de la pobreza. Es especialmente difícil en esta época cuando tener trabajo no significa no sufrir pobreza. Podemos ver cómo ha aumentado el porcentaje de personas que trabajan e incluso así continúan en riesgo de pobreza. La tasa de pobreza entre las personas ocupadas ha pasado del 11,7 % en 2008 al 14,1 % en 2016.

La ONU hoy considera que la pobreza es un problema de derechos humanos urgente y la entiende como causa y consecuencia de vulneraciones de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Afirma que reducir la pobreza y erradicarla es una obligación de toda sociedad. Wresinski el 17 de octubre de 1987 ya dijo: “Allí donde hay personas condenadas a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado”. ¿Cómo contribuir desde las aulas? Cada edad tiene unas características y son varias las maneras de hacer frente a la pobreza. Quizás una manera de empezar siempre es hablando de la complejidad de la pobreza y su erradicación, no hay respuestas sencillas. Un cuento quizás nos puede ayudar.

Antonio Gramsci (1891-1937), desde una prisión del Gobierno fascista de Benito Mussolini, donde pasó una parte demasiado larga de su vida por sus ideas de libertad e igualdad, escribió una carta a su esposa Giulia para pedirle que contara un cuento a sus hijos. Era un cuento tradicional de su región que él conocía. Ahora lo ha recuperado la editorial Milrazones en El ratón y la montaña  a partir de la carta de Gramsci e ilustraciones de Laia Domènech. La historia nos habla de un ratón que se había bebido la leche que estaba preparada para que el niño pudiera tomar el desayuno. Al despertar el niño llora al no tener la leche y su madre también. No hay más leche. El ratón desesperado se da cabezazos contra la pared. Pero ve que eso no le sirve de nada y decide ir a buscar leche a la cabra. Pero la cabra necesita hierba y el campo agua para poder hacer los pastos… El ratón llega a entender las diferentes actuaciones que tiene que hacer para poder conseguir la leche.

Los problemas que tenemos pueden no tener soluciones sencillas, posiblemente tendremos que actuar en diferentes ámbitos. Y el ratón preparará un plan que desarrollar en los siguientes años para resolver los diferentes problemas de su sociedad. La pobreza no tiene soluciones fáciles, hay que entender los diferentes elementos que tienen que ver, lo que la origina, y pensar de qué maneras se puede remediar y erradicarla. En todas partes tenemos que hablarlo, también en la escuela, en casa, en los medios de comunicación… Conviene no dejar de pensar cómo podemos hacerlo. La pobreza genera un dolor innecesario en una sociedad que dispone de recursos suficientes para que nadie tenga que sufrirla.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/10/17/hablemos-de-la-pobreza-en-el-aula-y-pensemos-como-erradicarla/

Investigan si cuerpo hallado en río Chubut es del desaparecido Santiago Maldonado

Investigan si cuerpo hallado en río Chubut es del desaparecido Santiago Maldonado
Autoridades argentinas y la Unidad de Criminalística de la Policía Federal acudieron al departamento de Cushamen para determinar si se trata de Maldonado, desaparecido desde hace 78 días.Buzos de la Prefectura Naval hallaron este martes un cuerpo en el río Chubut, en el departamento argentino de Cushamen, en un operativo de búsqueda realizado a un kilómetro y medio de donde fue visto por última vez a Santiago Maldonado, desaparecido desde el 1 de agosto.

Se trata del tercer rastrillaje que se realiza por orden del juez Gustavo Lleral por el caso de Maldonado, un joven de 28 años que desapareció en la localidad de Cushamen durante una manifestación de la comunidad mapuche en Chubut, luego de una represión de la Gerdarmería Nacional.

Tras el hallazgo, el juez Lleral convocó a la Unidad de Criminalística de la Policía Federal para determinar si se trata de Maldonado.

El cuerpo, vestido con ropa oscura, fue encontrado enganchado en las ramas de los sauces, en la hondonada del río, a unos 1.500 metros de la guardia de la comunidad mapuche Pu Lof, en dirección a la ciudad Esquel, al noreste de la provincia del Chubut.

Al lugar también acudieron el Personal de la División Criminalística de la Policía Federal, una delegación del Ministerio de Justicia, encabezada por la ministra Patricia Bullrich y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj.

La Fiscalía de Argentina emitió un comunicado en el que ratifica el hallazgo de un cuerpo en el río Chubut, “aproximandamente a 300 metros río arriba desde el epicentro del conflicto que se desarrolló el 1 de agosto de 2017”.

En el texto indican que “no se tiene conocimiento cierto de la identidad de los restos encontrados, en tanto se está a la espera del Equipo Argentino de Antropología Forense a los fines de que sean levantados todos los rastros por el personal que lo integra, en procura de la preservación de todos los elementos de prueba”.

Asimismo, la Fiscalía informó que al lugar “accedieron los familiares de Santiago Maldonado, integrantes de la A.P.D..H. junto con personal del Juzgado Federal, quienes se encuentran aún en el lugar a la espera de la culminación de la medida”.

Afirman que Santiago no pudo haber muerto ahogado

Luego del primer operativo realizado días después de la desaparición de Santiago, los especialistas de la Prefectura Naval descartaron que el joven hubiese muerto ahogado en el río Chubut, debido a la poca profundidad del agua y la gran cantidad de ramas. Según los testimonios de la comunidad mapuche Maldonado no llegó a cruzar el río, cuando se alejaban de la represión.

Romina Jones, de la Comunidad Pu Lof, en una entrevista al medio C5N cuestionó que Maldonado haya muerto ahogado en el río Chubut, debido a que tiene poca profundidad, está lleno de ramas y raíces debajo del agua.

“No tiene ni pies ni cabeza, yo tengo nenes chiquitos que se meten en el río y donde hay tanta rama, sauce, en toda la costa del río la corriente los arrastra cinco a seis metros y ya quedan atrapados entre las ramas”, dijo.

“Yo conozco el río, sé que es imposible que una persona que se haya ahogado sea arrastrada tan lejos, hay muchas ramas y por debajo del agua hay raíces”, indicó.

El testigo protegido del caso de Santiago Maldonado, Ariel Grazi, cuestionó que “después de tantos rastrillajes que hayan hecho lo vengan a encontrar recién ahora”, puesto que se trata del tercer operativo en la zona.

Grazi aseguró que si el cuerpo corresponde a Maldonado, este habría sido plantado porque “sería la única manera de limpiar la complicidad” del Gobierno con la Gendarmería y la justicia en el encubrimiento de lad esaparición forzada y asesinado del joven.

“La impresión que tenemos es que si lamentablemente es el cuerpo de Santiago, que lo plantaron ahí. Es la única manera que tienen de sacarse toda esta problemática de encima de un desaparecido en democracia; de limpiar la complicidad que tuvieron en la desaparición de Santiago la Gendarmería, el juez (Guido) Otranto, la fiscal (Silvina) Ávila, Patricia Bullrich”, dijo al canal Crónica.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Hallan-un-cuerpo-en-rio-Chubut-cerca-de-donde-desaparecio-Santiago-Maldonado-20171017-0035.html

Conocer la historia para poder transformar la sociedad

Conocer la historia para poder transformar la sociedad
“Suelen calificarse de ‘racistas’ o ‘discriminatorias’ las políticas y acciones del Gobierno de EE.UU. hacia los indígenas, pero raramente son analizadas como lo que son: casos clásicos de imperialismo y una forma particular de colonialismo… Los cimientos del Estado están formados por la ideología de la supremacía blanca, la práctica de esclavización de africanos junto la política de genocidio y robo de tierras… ¿De qué manera conocer la verdadera historia de EE.UU. puede servir para transformar la sociedad?”
-Roxanne Dunbar-Ortiz, historiadora, docente y activista.
La celebración del segundo lunes de octubre como “Día de Colón” comenzó en 1937 por decreto del presidente Franklin D. Roosevelt, quien elogió al “valiente navegante” y la “contribución que su descubrimiento significó para el mundo”. Pero la glorificación de la figura de Colón se remonta al siglo XVIII, cuando se usó por primera vez como figura poética el término “Columbia” (anglicismo del italiano Colombo) para designar a EE.UU. como la “tierra de Colón”.

A nivel nacional se continúa celebrando el “Día de Colón”, aunque más de 50 ciudades y algunos estados han repudiado la conmemoración del genocidio y, en su lugar, celebran el legado cultural de los pueblos indígenas. La primera ciudad que reconoció oficialmente el “Día de los pueblos originarios” fue Berkeley, California, en 1991. Siguieron su ejemplo Fénix, Salt Lake City, Austin, Denver, Seattle, Los Ángeles y otras.

En ciudades como Nueva York o Chicago donde a pesar de la controversia se continúa celebrando oficialmente a Colón, desde hace años activistas de los pueblos originarios, de centros estudiantiles y otras organizaciones populares protestan contra el genocidio de los pueblos originarios iniciado con los viajes de Colón. Este año las protestas han adquirido una dimensión política global porque se han enmarcado en un movimiento nacional contra monumentos de figuras emblemáticas de la supremacía blanca y la esclavización, opresión y genocidio de los pueblos afroamericanos, indígenas y latinoamericanos. (El punto más álgido de esta polémica ocurrió en Charlottesville, Virginia, donde las autoridades municipales decidieron quitar la estatua del General Lee, máximo referente de los estados confederados del Sur esclavista; en respuesta, activistas de extrema derecha atacaron a manifestantes a favor de los derechos humanos, matando a una joven mujer.)

Tanto en Nueva York, como Chicago, al igual que en New Haven y Middletown (Connecticut) y otras ciudades las autoridades tuvieron que poner vigilancia las 24 horas del día para “proteger” las estatuas de Colón. El bronce centenario del almirante en Central Park (NY) había amanecido ya en septiembre con las manos manchadas de rojo sangre. En octubre, la imponente figura del navegante en Arrigo Park (Chicago) despertó bañada en tinta roja y en la base del monumento se podían leer los grafitis: “Genocida” y “No al colonialismo”. En Middletwon reclamaron: “Muerte al colonizador”.

Más allá de lo anecdótico y coyuntural, el hecho de que a más de cinco siglos de la llegada de los europeos a América y del saldo de saqueo y aniquilamiento de los pueblos indígenas se siga celebrando al “gran navegante” es ofensivo no solo para los pueblos indígenas sobrevivientes del genocidio sino para toda la sociedad, en particular los jóvenes que tienen el derecho a conocer la verdadera historia, en lugar del mito del descubrimiento.

En Lies My Teacher Told Me (Mentiras que mi maestro me contó)James Loewen examina las distorsiones y mentiras incrustadas en la enseñanza estadounidense de un suceso histórico tan importante como este. Señala que los textos escolares lo han reducido al cuento de un gran navegante que al mando de tres endebles carabelas navega por el océano Atlántico dos meses y logra llegar al Nuevo Mundo por su convicción y tenacidad, imponiéndose contra motines de aterrorizados marineros que creían que la Tierra era plana… Entre las principales omisiones del relato oficial, el autor menciona las exploraciones de navegantes africanos, fenicios, vikingos e irlandeses que llegaron a América del Norte mucho antes que las carabelas de Colón. Subraya la carencia de una valoración de los cambios ocurridos en Europa que hicieron posible la “Era de la Exploración”, cambios que no solo propiciaron los viajes de Colón y los viajes de navegantes portugueses, sino que también crearon las condiciones para que Europa dominara el mundo durante varios siglos. Loewen sostiene que después de la invención de la agricultura, este sería el hecho de mayor repercusión en la historia de la humanidad, y sin embargo los textos escolares y la educación impartida en las escuelas está dominada por mitos tendientes a glorificar la supremacía europea y a despreciar las culturas originarias.

Loewen insta a que la enseñanza de la historia sea despojada de mitos, que se valore las condiciones socio-económicas y políticas, que se tengan en cuenta las fuentes primarias, como el testimonio de Fray Bartolomé de las Casas. Recordemos que su Breve crónica de la destrucción de las Indias, el obispo en su condición de testigo de los horrores denuncia: ” Nuestros españoles por sus crueldades y nefandas obras han despoblado y asolado [estas tierras] que están hoy desiertas, estando llenas de hombres racionales, más de diez reinos mayores que toda España… Daremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las dichas tiranías e infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce millonede ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son más de quince millones…”. Continúa testimoniando que la muerte de los millones de indígenas son causadas por “guerras sangrientas y por la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas… La causa por que han muerto y destruido tantas y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener para su fin último el oro y henchirse de riquezas…”

Doctrina del “descubrimiento”

Roxanne Dunbar-Ortiz señala: “Desde mediados del siglo XV hasta mediados del siglo XX la mayor parte del mundo no-europeo fue colonizado bajo la Doctrina del Descubrimiento, uno de los primeros principios de derecho internacional promulgado por las monarquías cristianas europeas para legitimar la exploración, cartografía y apropiación de tierras fuera de Europa. Se originó con una bula papal de 1455 que le permitió a la monarquía portuguesa apoderarse de África Occidental. Después del primer viaje de Colón de 1492, patrocinado por la monarquía española, una nueva bula papal le otorgó a España un permiso similar. […] Posteriormente otras naciones europeas reclamarían el mismo derecho para sus proyectos colonialistas… Según la Doctrina del Descubrimiento, las naciones europeas adquieren derechos de propiedad de las tierras descubiertas mientras que los pueblos nativos pierden su derecho natural con la llegada de los europeos. [En América del Norte] Bajo esta cobertura legal del saqueo, las guerras europeo-americanas de conquista y los asentamientos colonialistas devastaron a las naciones y comunidades indígenas que perdieron su territorio, que pasó a ser propiedad privada… Podrá parecernos arcaica, pero esta doctrina sigue siendo la base de las leyes federales todavía vigentes en EE.UU. que controlan la vida y el destino de los pueblos indígenas, e incluso su historia, distorsionándola.”

“Esta tierra es nuestra tierra”  

En Estados Unidos, más de quinientas naciones indígenas -conformadas por alrededor de tres millones de personas de los quince millones que vivieron en estas tierras antes de la llegada de los europeos- siguen en pie, sobreviviendo el genocidio y el despojo de sus territorios. Siguen luchando por la defensa de su tierra y su cultura. Siguen empecinados en ejercer su derecho a escribir su propia historia -desmontando los mitos del opresor- y su derecho a forjar un presente y un futuro más justo y en armonía con la tierra. “Esta tierra es nuestra tierra, esta tierra no es vuestra tierra, de California a las islas de Nueva York…”, grita al viento el rapero Litefoot de la nación Cheroqui.

Bibliografía:

An Indigenous People’s History of the United States, Roxanne Dunbar-Ortiz, Beacon Press, Boston (2014). (Fragmento traducido por Silvia Arana.)

Lies My Teacher Told Me: Everything Your American History Textbook Got Wrong, James Loewen, The New Press (1995).

Mujeres, elecciones (2017) y política en Cuba

Mujeres, elecciones (2017) y política en Cuba
CETRI

En septiembre de 2017 estaba planeada la celebración en Cuba de comicios generales. Debido a las consecuencias del devastador huracán Irma que recorrió la Isla ese mes, se han pospuesto para el próximo noviembre. En su curso, se elegirán 12 mil 515 delegados y delegadas a las Asambleas Municipales del Poder Popular (AMPP) en su XVII periodo de mandato, para igual número de circunscripciones (la unidad territorial de representación política en el país). La Asamblea Municipal es el órgano superior local del poder del Estado y está investida de la más alta autoridad para el ejercicio de las funciones estatales en su demarcación; para ello, dentro del marco de su competencia y ajustándose a la ley, ejerce gobierno. Quienes gocen de ciudadanía cubana, sean residentes en la Isla, y tengan edad electoral, podrán nominar y ser nominados para el principal órgano del Estado cubano en las localidades. El proceso electoral convoca a la ciudadanía a “elegir a los mejores candidatos”.

De los muy diversos análisis que es posible realizar de ese proceso, aquí me voy a ocupar de dos: ¿cómo pensar el lugar de las mujeres en el actual proceso eleccionario en Cuba? y, ¿cómo pensar las (im)posibilidades de que ese proceso integre –en su forma y/o sus consecuencias– agendas feministas en el país? Con esos fines, primero realizo algunos comentarios generales sobre este llamado electoral y sus sentidos. Luego, analizo algunos datos sobre el lugar de las mujeres en el sistema político cubano. Por último, me pregunto sobre cuáles son las (im)posibilidades de una agenda feminista en la política institucional del país.

Elecciones a las Asambleas Municipales del Poder Popular, 2017En su mensaje del pasado día 3 de septiembre, Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), recordó que las personas finalmente electas, tendrían eventualmente la posibilidad —con arreglo al orden del sistema político del país— de ser presidente o vicepresidente del órgano local municipal, de un Consejo Popular o una comisión permanente de trabajo; podrían, además, integrar las Asambleas Provinciales (APPP) o la Asamblea Nacional, órgano supremo del poder del Estado, único con potestad constituyente y legislativa en la República. En el propio texto, Lazo llamó la atención sobre las funciones de delegados y delegadas como representantes políticos: tomarán importantes decisiones sobre la vida de los habitantes del territorio, como la aprobación y control de los planes económicos-sociales y del presupuesto local, entre muchas otras; propiciarán la participación de sus conciudadanos en los procesos de dirección de la sociedad; rendirán cuenta periódica sobre los resultados de su gestión. Por su importancia, a los electores “nos corresponde (…) concurrir con nuestra familia a ese acto cívico, democrático y participativo que es la asamblea de nominación de candidatos, para proponer y nominar allí a cubanos y cubanas patriotas, responsables, capaces y sensibilizados con los problemas de la gente; a quienes tendrán la misión de llevar adelante el perfeccionamiento del Poder Popular en el camino hacia el futuro escogido por nuestro pueblo”. En la voz del presidente de la Asamblea, el poder político enuncia los criterios a tener en cuenta para la elección: patriotismo, responsabilidad y sensibilidad con los problemas de los electores. A todas luces, interesa revestir al proceso de la mayor importancia.

El esfuerzo lleva razón, las atribuciones que legalmente tienen los delegados y delegadas del Poder Popular son considerables; y tienen que ver con un espectro de controles, posibilidad de fiscalizaciones, adopción de acuerdos, nominaciones de cargos políticos, etc. relevantes al interior del sistema político cubano. [1] Ahora, si se enumeran esas facultades legales que tiene el delegado del Poder Popular para el ejercicio de su mandato, es necesario añadir, acto seguido, que están limitadas en la práctica por razones de distinto tipo. Entre ellas, los elevados niveles de concentración del poder que avala la propia norma constitucional cubana y que se reproduce en el resto de las normas legales y de funcionamiento político; la superposición de funciones de instituciones políticas y de gobierno y la multisubordinación de algunas de ellas, a la vez, a diferentes instancias; la escasez de recursos y de real autonomía de los órganos locales; las limitaciones de los procesos electorales donde los cargos puestos a elección no abarcan toda la estructura de dirección política, etc.

Ahora bien, a pesar de las deformaciones de la práctica y del propio diseño del sistema político, las elecciones municipales tienen un valor particular: con ellas se pone en juego una forma de participación ciudadana central en la formación de la voluntad estatal: el derecho al voto y el derecho a ocupar cargos públicos dentro del sistema político. Tal como está regulado en Cuba, esa es la única oportunidad donde se ejerce el voto directo y secreto a favor de un representante político. El proceso, entonces, merece un alto para pensar en las (im)posibilidades que plantea, en este caso, para potenciales agendas y prácticas feministas en Cuba.

Las mujeres en la políticaLa presencia de las mujeres en el sistema de representación política en Cuba ha sido un tema atendido con relativa sistematicidad por las estadísticas producidas en la Isla. Lo que ello dice, o no dice, sobre las necesidades de las mujeres, ha recibido menos atención.

Las estadísticas oficiales sobre las mujeres en Cuba tienden a destacar las cifras de su presencia, por ejemplo, en los niveles superiores de enseñanza. Los datos dicen que las mujeres somos, aproximadamente, el 60% de los médicos, el 70% de los docentes en todos los niveles escolares, el 50% de los graduados de ciencias naturales y matemáticas, el 70% de economía, el 75% de medicina, el 65% de ciencias sociales y humanidades; constituimos el 70% de profesionales y técnicos en la Población Económicamente Activa total, e integramos el 53% del sistema de ciencia e innovación tecnológica. Esas cifras dan cuenta de una realidad: el sistema educativo, en todos sus niveles, integra universalmente a los y las ciudadanas, y el género no actúa en detrimento de la presencia de las mujeres del sistema de formación profesional. Esos datos avalan, con razón, uno de los ámbitos refrendados como “logros de la Revolución”. Empero, no debe leerse como indicador de inexistencia de brechas de género en los mercados laborales a los que ellos mismos remiten.

Como han mostrado los análisis feministas en América Latina, existe una falta de correlación entre los niveles educativos de las mujeres y la reducción de las brechas de género con que operan los mercados laborales. De hecho, parece ser que mientras más aumenta el nivel educativo, mayores son las brechas salariales entre hombres y mujeres [2] y que puede ser más difícil para las mujeres acceder a puestos mejor remunerados en los mercados laborales profesionales. La brecha aumenta, además, si se añade la variable étnico-racial. [3] Un análisis de este tipo está pendiente en Cuba, pero la acotación alerta sobre las consecuencias imprecisas que pueden extraérsele a datos como el nivel de instrucción educativa. Análisis similares podrían realizarse en otros ámbitos, atendiendo, por ejemplo, al bajo número de mujeres propietarias de negocios en el sector de las pequeñas y medianas empresas, o de propietarias de tierras, aun cuando sean trabajadoras del campo. Ahora, ese tipo de examen merece otro texto. Propongo concentrarnos en el espacio de la política.

En 2016, una vez concluido el Congreso del PCC, quedó electo el nuevo Buró Político y del Secretariado, para el periodo 2016-2021. Hoy, el Buró Político lo integran 17 personas; a su interior, cuatro mujeres [4] , el 23,5% de los miembros de instancia. Sin pretensión de estricta paridad estadística —teniendo en cuenta que las mujeres integramos la mitad de la población cubana—, es posible decir que estamos subrepresentadas en el principal órgano del PCC, el cual, a su vez, dirige el Estado cubano. [5] Sin embargo, es merecido un destaque: respecto al Buró Político aprobado en 2011-2016, donde solo había una mujer, el actual periodo hubo tres nuevas incorporaciones de representantes políticos de ese género. El Secretariado del PCC, sin embargo, sí mantuvo solo una mujer dentro de sus cinco miembros.

Los datos sobre las Asambleas del Poder Popular permiten otro tipo de análisis. Según información publicada por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), en 2016 el 48.9% de los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular son mujeres; mientras que en las Asambleas Provinciales representan el 51%. El panorama cambia considerablemente cuando se examinan las Asambleas Municipales del Poder Popular. Allí, en 2016, las mujeres integraban el 33.5%. Casi veinte puntos porcentuales no es despreciable. ¿Qué sugieren esas cifras?

Una primera lectura puede ser que en los órganos provinciales y nacionales opera, con éxito, una política de promoción de las mujeres para su participación activa dentro el sistema político; el resultado ha sido una total paridad de género en esos niveles. Aunque no existe una norma que establezca cuota de género para la nominación y elección de candidatas en esas instancias, en la práctica opera de ese modo, a través de los procesos de selección que realizan las Comisiones de Candidaturas, que son las designadas para proponer candidatos. Sin embargo, una política de promoción de la equidad de género ha obtenido resultados más discretos (aunque considerables, si tenemos en cuenta la evolución de las cifras) en las AMPP, que es donde se pone de manifiesto directamente la mirada y elecciones de la ciudadanía; es —solo— allí donde ciudadanas y ciudadanos nominan y elijen. La presencia de las mujeres en ese ámbito implicaría que la propia ciudadanía las propusiera y votara por ellas como representantes políticas, pero lo hacen en menor medida. Entonces, podría decirse que la brecha de género, socialmente reproducida, se expresa con claridad cuando se habla, también, de elecciones políticas.

Algo parecido a lo que sucede con las AMPP salta a la vista cuando se revisan, por ejemplo, los datos sobre la estructura de los sindicatos en Cuba. Aunque esas no son instancias estrictamente políticas, la información sobre ellas permite identificar pistas sobre la reproducción de relaciones de poder, en base a género, en los espacios públicos cubanos. Según la ONE, en el 2005 eran mujeres el 57.1% de los dirigentes de secciones sindicales, el 56.5% de dirigentes de buroes sindicales, y el 58.9% de los cuadros profesionales del movimiento sindical. Sin embargo, ellas fueron alrededor —solo— del 20% de los héroes y heroínas del trabajo, distinción que dan los sindicatos. Cómo debemos leer esos datos: ¿las mujeres son más dirigentes sindicales y menos “ejemplares” en el trabajo? La pregunta, al menos, levanta una alerta que valdría la pena explorar. Preveo que las respuestas estarán en la reproducción estructural de la desigualdad de género.

Otro dato pone en tensión la política de promoción de las mujeres en cargos políticos de alto nivel. Si bien las cuotas basadas en principios de acción afirmativa —aunque no esté así regulada ni institucionalizada— impactan la composición de las instancias provinciales y nacional del Poder Popular, no sucede lo mismo en los cargos de gobierno de las carteras ministeriales. En el Consejo de Ministros, el presidente, vicepresidente primero y cuatro vicepresidentes son hombres. Contando los jefes de gabinetes y los viceministros primeros, las mujeres son el 27%, y entre los viceministros representamos el 26.5%. La acción afirmativa tiene menos consecuencias, entonces, para los órganos de gobierno.

Antes de pasar al tercer asunto, recapitulo lo dicho hasta aquí. Primero, he llamado la atención sobre la necesidad de leer de modos informados las estadísticas sobre los lugares sociales de las mujeres.

Además, he dicho que, en los órganos del poder político de base, las mujeres estamos subrepresentadas. En tercer lugar, he reconocido la existencia de una política de promoción de la equidad entre mujeres y hombres que opera con eficacia en los niveles provinciales y nacional para las Asambleas del Poder Popular. Por último, he añadido que las carteras ministeriales reproducen, no obstante, una brecha de género en sus cargos de más alto nivel. De cara a las elecciones, esos asuntos permiten elaborar preguntas y análisis sobre cómo contribuir a que la representación política local de las mujeres supere barreras de género, y, en un plano más amplio, qué sugieren las cifras sobre la mayor dificultad de las mujeres (profesionalmente calificadas) para acceder a altos puestos ministeriales.

Pasemos entonces a la última cuestión: ¿cómo pensar las (im)posibilidades de una agenda feminista dentro del poder político cubano, en un momento electoral?

Agendas feministas en la políticaEncontrar discursos y programas políticos feministas en el discurso político cubano es sumamente difícil, a pesar de los derechos de distinto tipo que nos están garantizados. Las mujeres que ocupan cargos políticos y que tienen voz pública, pocas veces dejan ver una preocupación “puesta al día” de los debates sobre los derechos de las mujeres y sobre las estructuras de la desigualdad asociadas con el género, la “raza” y la clase, que operan en Cuba a veces a pesar de —y otras veces junto a— las políticas públicas. La Federación de Mujeres Cubanas, organización que integra a 4 millones de mujeres en el país, desconsidera esas agendas o las lleva a su programa mínimo. Sin desconocer los muy relevantes acompañamientos de esa organización en las décadas post-1960 y hasta los 1980, hoy día es arriesgado calificar su práctica dentro de cualquier imaginación feminista. Es muy escasa su voz sobre temas fundamentales como la violencia de género en hogares y espacios laborales, sobre desigualdades de género en los ámbitos del trabajo y de la propiedad, sobre las marcas patriarcales en los medios de comunicación y en los discursos políticos, sobre la feminización de la pobreza, sobre la invisibilización de los trabajos del cuidado como trabajo productivo, sobre la reproducción de estereotipos de género, etc. Ese hecho se expresa, también, en el proceso electoral.

De las características del sistema electoral cubano me interesa destacar dos, que pueden incidir directamente en la segunda preocupación de este texto (los lugares de las mujeres dentro del sistema político): 1) privilegia en exclusiva la dimensión territorial como base de la representación política; eso es, ni en los niveles locales ni en los niveles superiores del poder público, los representantes políticos lo son de sectores sociales (son, en todo caso, representativos de ellos); [6] 2) los candidatos y las candidatas no se postulan ni se eligen en base a ningún programa de gobierno ni en base a intereses de sectores específicos anclados en identidades (de género, orientación sexual, profesional, etc.) sino a “méritos políticos” y laborales/estudiantiles. Según lo anterior, quien será representante político en los niveles locales debe haber sido “buen trabajador” y tener “méritos políticos”, no más; cualquier otra intención puesta en juego podría cuestionarse frente a la “inexistencia de campañas electorales, discriminatorias, millonarias, ofensivas, difamatorias y denigrantes”. ¿Qué imposibilidades plantea ello para la reducción de la brecha de género desde la política institucional cubana?

Las desigualdades de género —y sus intersecciones con otras desigualdades— no son coyunturas sociales. Antes bien, dichas desigualdades son estructurales al funcionamiento social en sus más diversos ámbitos y se expresan: en los mercados laborales que excluyen a las mujeres o las colocan en situación de desventaja; en la sobrecarga en ellas de las labores de cuidado; en el no reconocimiento del trabajo doméstico como trabajo productivo y la invisibilización, entonces, de que somos las mujeres las que en parte importante sostenemos las crisis y las economía nacionales; en la sexualización de la subordinación; en la sobrerrepresentación de las mujeres en los grupos más desfavorecidos; en el aumento del acoso callejero; y en muchos otros ámbitos y estructuras sociales, extremadamente diversas, a las que nos enfrentamos las mujeres durante la cotidianidad de nuestros trabajos —productivos y reproductivos— y de nuestras relaciones políticas en los espacios privados y públicos. Si las mujeres delegadas —o los hombres con preocupaciones feministas, más escasos lamentablemente en Cuba, pero existentes— no pueden poner en juego sus potenciales o reales agendas contra las desigualdades de género, “raza” y/o clase, la política local y sus rutas electorales quedan blindadas a cualquier agencia democratizadora en esos sentidos. Esas instancias quedan imposibilitadas, también, para el despliegue de sensibilidades “frente a los problemas de los electores”, como reclamó Lazo.

Lo que me interesa dejar en claro es que la existencia de mujeres delegadas del Poder Popular debería ser una posibilidad para demandar a la política oficial, y desde ella, la necesidad de gestionar democráticamente las brechas de género y sus intersecciones con la “raza” y la clase. Entre otros muchos temas, las delegadas y/o la ciudadanía, deberíamos colocar en la política local preocupaciones sobre la responsabilidad pública de los cuidados —cuando los círculos infantiles no son suficientes o están en malas condiciones o reproducen exclusiones de género en sus procesos educativos—; sobre las violencias de género privadas y públicas; sobre la violación de derechos laborales sobre todo de las mujeres trabajadoras contratadas en el sector privado, donde se evidencian sistemáticas exclusiones por maternidad, cuidado de hijos; etc. Deberíamos, como electores y electoras, intencionar la elección de personas que, estando dispuestas, identifiquemos con esas sensibilidades; deberíamos exigir contenidos de esas agendas en los espacios disponibles con nuestras delegadas y delegados; deberíamos, si somos nosotras las nominadas, responsabilizarnos con estas y otras preocupaciones que construyan sensibilidades y prioricen la atención a las desigualdades de género en la gestión de la política local.

Algunos, algunas, pensarán que esta agenda no es urgente, pero lo es más de lo que, a veces, podemos apreciar.

El 19 de enero de 2017, por ejemplo, el diario Granma publicó un trabajo que reseña: “Suzel Delgado Martín perdió el trabajo cuando la barriga había crecido lo suficiente como para dar a entender que el parto era inevitable. «No me despidieron al saber que estaba embarazada. Solo me dijeron que podía formar parte del negocio por todo el tiempo que mi estado me permitiera, pero que luego buscarían a otra persona para que ocupara mi puesto. Cuando faltaba poco para que mi bebé naciera, me fui»”.

Según el propio texto, la Federación de Mujeres Cubanas ha declarado tener un compromiso con las trabajadoras del sector privado, para que se sientan acompañadas y se cumplan sus derechos. Pero ese empeño requiere de muchos más esfuerzos, donde el poder político local debería y podría intervenir como co-regulador de la vida pública.

Situaciones como la de Suzel Delgado Martín no son excepcionales. Tampoco lo son las situaciones de acosos laborales, violencias de género, pobreza femenina. Entonces, ¿hay alguna posibilidad de pensar el asunto, también, en estas elecciones? Frente a la norma de las biografías encartonadas que “adornan” el proceso electoral, y en lo que se gestionan “grandes” cambios de la política nacional y global, quizás podamos ir colocando en los barrios, las circunscripciones y municipios, una agenda sobre las desigualdades de género, y otras. Ese podría ser un gesto que sensibilice a uno o dos, comience a abrir la hendija, y muestre la herida.

Notas:

[1] Guanche (2013) lista esas atribuciones: la nominación de candidatos a las APPP y de diputados a la ANPP, la revocación del mandato de diputados a la ANPP y de Delegados a las APPP, la evaluación de la rendición de cuenta de los diputados y de los delegados a las APPP y a las AMPP de los respectivos territorios por los que fueron electos, y la elección para cubrir cargos vacantes de diputados a la ANPP y de delegados a las APPP. En cuanto miembros de las AMPP, ellos y ellas tienen derecho a participar —siempre en el seno de la ley— de la toma de decisiones sobre: el ejercicio de la fiscalización y el control sobre las entidades de subordinación municipal; la revocación o modificación de acuerdos y disposiciones de los órganos o autoridades subordinadas a ella; la adopción de acuerdos y disposiciones sobre asuntos de interés municipal; y sobre el control de su aplicación; la designación y la sustitución de miembros del órgano del Consejo de Administración Municipal (CAM), a propuesta de su presidente; la designación y sustitución de los jefes de las direcciones administrativas y de empresas de subordinación municipal; la determinación, conforme a los principios establecidos por el Consejo de Ministros, de la organización, funcionamiento y tareas de las entidades encargadas de realizar las actividades económicas, de producción y servicios, de salud y otras de carácter asistencial, educacionales, culturales, deportivas, de protección del medio ambiente y recreativas, que están subordinadas a su órgano de Administración; la constitución y disolución de comisiones de trabajo; la aprobación del plan económico-social y del presupuesto del municipio, ajustándose a las políticas trazadas para ello por los organismos competentes de la Administración Central del Estado, y controlar su ejecución; las formas de contribuir al desarrollo de las actividades y al cumplimiento de los planes de producción y de servicios de las entidades radicadas en su territorio que no le estén subordinadas; el conocimiento y evaluación de los informes de rendición de cuenta que le presente su órgano de Administración y adoptar las decisiones pertinentes sobre ellos; la atención de todo lo relativo a la aplicación de la política de cuadros que tracen los órganos superiores del Estado; y otras reguladas, como las anteriores, por la Constitución y el Reglamento de las AMPP.

[2] En América latina, las mujeres de trece años y más de estudios, perciben el 25.6% menos del salario que los varones con las mismas características. En los niveles educativos más altos, la brecha es más considerable. Fuente: “Nota para la igualdad No. 18: persiste la brecha salarial entre hombres y mejores” en Observatorio de la Igualdad de Género de la Cepal, 8/3/2016,http://oig.cepal.org/es/notas/nota-la-igualdad-ndeg-18-persiste-la-brecha-salarial-hombres-mujeres

[3] Ver: Bidegain Ponte, Nicole (2016) “Desigualdades de género y brechas estructurales en América latina”. En: Nueva Sociedad. No. 265. Septiembre-Octubre.

[4] Mercedes López Acea, Primera Secretaria del Comité Provincial del Partido en La Habana y Vicepresidenta el Consejo de Estado; Miriam Nicado García, Rectora de la Universidad de las Ciencias Informática; Teresa Amarelle Boué, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas; y Marta Ayala Ávila, Vicedirectora General del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

[5] Anoto a continuación un dato interesante: según cifras de un análisis hecho por Rafael Hernández, las mujeres integran el 39% del PCC, el 52% de los jóvenes comunistas. Si la UJC es la cantera directa del PCC, ¿por qué baja tanto el seguimiento de las mujeres en organizaciones políticas?

[6] Guanche (2013) sistematiza con claridad los problemas de la exclusividad del criterio territorial de representación política: a) “condiciona que las personas estén representadas ante todo como consumidoras, de modo pasivo y no como productoras” y b) el mandato conferido a los candidatos no puede tener escala ni contenidos diferentes a lo que él puede manejar en su territorio —con lo que se limita estructuralmente la naturaleza del mandato— y grupos sociales con intereses específicos no “locales” se quedan sin cauces de representación institucional para introducir sus temas en las agendas públicas locales, regionales, nacionales y globales.

Fuente: http://www.cetri.be/Nosotras-ellas-y-ustedes-Mujeres?lang=fr

Estrategia del capital en la banca

Estrategia del capital en la banca
Punto Final

El banco BBVA ha anunciado que se va de Chile tras casi veinte años por estas latitudes. Analistas y operadores del sistema financiero han atribuido la partida a la necesidad de liquidación de activos por un excesivo endeudamiento en otros mercados mundiales, en tanto otras versiones apuntan al fracaso de la estrategia comercial local en cuanto a que el BBVA ha mantenido desde su aterrizaje en el país la misma cuota de mercado.Cualquiera sea el motivo del retiro del BBVA, las consecuencias para el sistema financiero chileno no son favorables. La salida de este actor ha abierto el apetito de otras instituciones y es muy probable que el Scotiabank compre los activos y la cartera del BBVA, con poco más del seis por ciento de las colocaciones. Si esta operación tiene éxito, el Scotiabank sumaría más del doce por ciento del mercado, apretando aún más el ya concentrado sector bancario. Descontando al BancoEstado, más del 86 por ciento de las colocaciones del sistema financiero estarían en sólo cinco entidades. Una evidente estructura de oligopolio que impone sus reglas, a través de las tasas de interés y los productos, a un sistema formado por veinte instituciones.

El proceso de concentración de mercados que sufrimos en todos los sectores más rentables de la economía, no da tregua. El poder de las grandes corporaciones con características de ubicuidad genera también una concentración de la riqueza y una total asimetría en la relación con los trabajadores, totalmente debilitados por la infame ley laboral. Si tomamos en cuenta estos dos aspectos, podemos observar que las ganancias de la banca chilena sumaron a julio más de 1.800 millones de dólares, cifra 16 por ciento más alta que la del mismo mes del año pasado, millonaria ganancia que en su mayor parte (un 80 por ciento) fue acumulada por sólo cuatro bancos. O visto de otro ángulo, los cuatro más grandes se repartieron 1.440 millones de dólares y dejaron 360 millones para los 16 restantes.

La banca es uno de los sectores que se ha visto beneficiado por la introducción masiva de alta tecnología, con la sucesiva incorporación de gran parte de la población a sus sistemas. Un crecimiento exponencial del mercado y de las transacciones que conlleva, de forma paralela, importantes reducciones en costos laborales: desde 2012 a la fecha, la banca funciona prácticamente con la misma cantidad de empleados, en torno a unas sesenta mil personas.

El gran crecimiento del mercado no tiene relación con una fuerza laboral estancada. Mientras los empleados bancarios se mantienen constantes durante esta década, las cuentas corrientes, por poner un ejemplo, han aumentado cerca de un 40 por ciento. Un prodigio tecnológico amparado en las normativas laborales y una señal de los tiempos: lo que tiene en carpeta el gran capital, como estrategia de desarrollo para los próximos años, está apoyado en las nuevas tecnologías.

Lo que viene no es ciencia ficción, aun cuando se parece a aquellos escenarios creados por oscuras distopías literarias. La masiva incorporación de aplicaciones de alta tecnología que aumentarán los beneficios de las grandes corporaciones no sólo tienen como objetivo una ampliación de los mercados, sino la reiteración de reducciones de costos laborales. Ante esta nueva estrategia del capital, tal como lo ha sido el uso masivo de Internet, los teléfonos inteligentes y la tercerización laboral, los costos los pagarán una vez más los trabajadores.

La banca, que apunta a convertirse en un sistema propio, en una aplicación de múltiples presencias automatizadas, es la gran palanca neoliberal. Es la base financiera de la economía, que nos coloca, como trabajadores y consumidores que somos, en el papel de piezas que multiplican el capital. Hoy más que nunca nuestros movimientos financieros están controlados por el capital, desde nuestro trabajo, consumo y, por cierto, las deudas.

 

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 885, 29 de septiembre 2017.

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